sábado, 16 de noviembre de 2013

París y más allá la inundación

Quiero ser la que todos creen que no soy y que tampoco pienso ser. Porque si pensara que siendo así voy a conseguir algo, seguramente no conseguiría nada.
Quiero un álbum de figuritas de terciopelo y brillantina, que me recuerden que alguna vez fui una niña sin preocupaciones que esperaba el jueguito de té para ser feliz.
Quiero un pasaje ida y vuelta al más allá, para ver, abrazar y volver. Quiero vivir en el Infierno del Dante, que es más emocionante que el cotidiano.
Sigo queriendo a George, aunque agregamos a Blake. Total, ninguno de los dos me va a dar bola, y yo les hago un promedio entre edad y peso:  \rho = \frac{m}{V}\,, por más que jamás develaré la incógnita.
¿Cuál sería la gracia si alguien descubriese la ecuación y diése con la solución? Solamente me clavaría una daga en el corazón y no lograríamos ningún buen resultado, salvo un suicido de mi masa.
Quiero ser una conejita de Playboy (por favor evitar imaginarme para no sufrir una crisis nerviosa) y terminar colgada en una gomería, antes de que mis gomas terminen colgadas gracias a la puta Naturaleza.
Quiero un músculo plano abdominal, sin hacer ejercicio. Éste último fue inventado con el único propósito de torturar a la clase humana sobresaliente en grasas saturadas.
Quiero recuperar la memoria que perdí y no sabía para qué la quería. A lo mejor la quiero para volver a perderla. Quizás si la encontrara no sabría con qué llenarla. Ultimamente todo lo que leo o veo es una mierda, con lo cuál, seguramente, mi memoria está bien donde está y es mejor que se quede ahí con el unicornio de Silvio Rodríguez.
Quiero una isla del Caribe para mí sola. Como Robinson Crusoe pero sin Viernes. Sólo con Jueves, porque los jueves voy al taller y la paso bien.
Quiero la casita de Rodin en París, con los campos de Van Gogh y las redondeces de Botticelli. Quiero los Jardines de Luxemburgo para hacer un asadito con amigos, y jugar al tejo en medio del césped brillante. Y quiero la Torre Eiffel para hacer bungee jumping y estrolarme contra los hierros.
Quiero las rosas de Queen´s Garden, sin las abejas y menos la reina, porque para reinas estoy yo, y me la banco sin ningún cortejo de súbditos. Son molestos, no me gustan los tábanos obsecuentes.
Quiero bañarme en el Amazonas, sin pirañas y sin cocodrilos. A lo mejor con una boa constrictor, pero tampoco es seguro que quiera bañarse conmigo.
Por último, quiero detener el tiempo, volver a donde estaba, pegar la vuelta y no aparecer más.