miércoles, 31 de diciembre de 2025

Quiero tanto

Y se va terminando el 2025.
Llegamos a fin de año como pudimos, recogiendo pedazos de alma para remendarlos y entrar a un 2026 que viene con mucho camino por recorrer.
Hoy a las 00 hs, en la soledad de nuestro living, levantaremos la vista, miraremos las estrellas y pediremos los deseos que quedaron silenciados, arrinconados, por miedo o por desidia, ahí, en algún lugar de nuestra vasta humanidad. 
Hace mucho que no pedimos. Hace mucho que no queremos. Como si hubiéramos perdido esa sana costumbre que teníamos de querer. Y de querer en grande. Total que el no, lo tenemos garantizado.
Quiero la paz que tenía antes de perder la cabeza por vos.
Quiero un lugar donde mis ideas se entretejan con la locura productiva de tus manos.
Quiero que me golpees la puerta para decirte está cerrado.
Quiero dos, cien, mil abrazos de esos que me faltan desde que me fui y se fueron.
Quiero la luna en mi ventana y mariposas en el pelo para que dejen de papar moscas.
Quiero tu sonrisa, tu sonrisa y tu sonrisa impregnadas para siempre en mis retinas, amores de mi vida.
Quiero el disfraz de indiecita de sala de cuatro y a esa niña que se fue temprano.
Quiero un avión que me deje en China en dos horas ida y vuelta, porque la espera me está angustiando.
Quiero las horas que perdí explicándote lo que nunca ibas a entender, porque tu no entender agota.
Quiero agarrarme fuerte de las agujas del reloj para detener el tiempo que ya no tengo.
Quiero desenojarme con el mundo, porque es urgente que el mundo se desenoje conmigo.
Quiero gritar tan fuerte que mis alaridos se escuchen en el infinito y más allá, porque más acá sólo me dejan aturdida.
Quiero no tener este ojo clínico para elegir papanatas porque me han quitado las ganas de enamorarme.
Quiero saber a donde voy a partir de ahora con este nuevo cambio de década. Hasta donde me ha traído la anterior no estaría siendo tan de nuestro agrado.
Quiero la libertad como una extensión de mi brazo, para extender la palma hacia arriba, y esperar que se pose en mi mano.
Quiero todo lo que no tiene sentido, porque con lo que parecía tenerlo, lo he perdido todo.
Quiero un taller con casa tan enorme que puedan caber todas mis esperanzas.
Quiero. Otra vez quiero y lo bien que se siente seguir queriendo.
Feliz año nuevo.