sábado, 21 de marzo de 2020

Cuarentena día II

La cuarentena anda haciendo estragos en nuestro sistema nervioso.
Anoche soñamos que salíamos a la calle a sabiendas de que estábamos rompiendo las reglas, por lo tanto nuestra paranoia y culpa hicieron que nuestro horario de descanso fuera una tortura. Lo que recordamos del sueño es lo siguiente: salíamos a la calle, estaba lleno de gente y pensábamos ¿no saben que hay cuarentena? ¿Y nosotras qué estamos haciendo acá? Nos cubríamos la boca y nariz con la remera, como si eso fuera a surtir efecto y más culpa nos daba por ser tan boludas. Llegábamos a la casa de nuestra madre, que era un departamento palaciego con dos ascensores, pero uno no andaba y no queríamos subir con nadie más, porque nosotras ya somos bastantes. Nos metíamos en el toilette, vaya a saber porqué, y llamábamos al Papa, que se parecía a Jonhatan Pryce obviamente, que era amigo de la familia, para preguntarle si podíamos salir con un señor que no conocíamos. Nos daba su bendición, como si alguna vez la hubiésemos necesitado...
Finalmente hacíamos una cita y quedábamos en encontrarnos en una especie de shopping al aire libre. Para acceder a ese lugar, debíamos cruzar la avenida Costanera Norte que tenía cero iluminación (attenti Larreta). Llegábamos al lugar, y nos esperaba el señor, que no era otro que el Hombre Elefante de David Lynch, que además tenía un retraso mental y babeaba. Venía en compañía de una acompañante terapéutica y otro paciente en peor estado. El sujeto pedía sushi porque estaba barato, así que nosotras ante la duda de que estuviera podrido no comimos, porque todos sabemos que el sushi cuesta un huevo y si es barato es porque está malo. La experiencia nos estaba resultando muy desagradable, pero vaya a saber porqué, nos convencíamos del que el tipo no estaba tan mal del todo y terminábamos poniéndonos de novia. 
Por suerte en ese instante nos despertamos. Aterradas por supuesto. Aterradas, porque nuestro historial amoroso no dista mucho del sueño.
Ahora nos molesta un poco la garganta. No sabemos si de verdad o es la hipocondría que nos genera recibir tanta información del coronavirus. Esperemos que sea la segunda.
Desde que se decretó la cuarentena, para no atrofiar los músculos más de lo que ya están, decidimos hacer un poco de ejercicio.
Pusimos un video de zumba para principiantes. 
El día uno hicimos 2 minutos.
El día dos 4:15
El día tres, hoy, decidimos que zumba no es para nosotras y dimos 735 vueltas al departamento, logrando 1278 pasos.
Algo es algo.
Nos queda hasta el 31 de marzo para intentar llegar a los 10.000.
Veremos qué nos deparan estas semanas siguientes.
Por lo pronto acá estamos, desinfectadas con alcohol y lavandina, esperando no intoxicarnos con los gases que emanan.
Y les repito. Cumplan la cuarentena, no sean pelotudos y no salgan, que exponiéndote, nos exponés a todos.
Forza al mundo entero!

No hay comentarios:

Publicar un comentario