Blog dedicado a mí misma que siempre tiene que ver con lo que quiero. Más bien, con lo que quiero y no quiero. A veces quiero todo, otras no quiero nada y la mayoría de las veces no sé lo que quiero. Antes lo quería a George Clooney pero ya no. Encontrarás un apartado "viajes por el mundo para somosolos", en donde jamás ubicarás los mejores restaurantes, bares o monumentos históricos, debido a nuestra falta de orientación.Bienvenidos a la realidad paralela de Soysola y sus otros yos.
lunes, 25 de julio de 2022
Lo que mata es la calor
domingo, 17 de julio de 2022
Uber mi buen amigo
domingo, 10 de julio de 2022
Quejate de algo Soysola
lunes, 4 de julio de 2022
Inodoro y no Pereyra
domingo, 26 de junio de 2022
Alerta! Viaja Soysola
Agarradas al rezo del viajero como salvavidas, enfilamos para Ezeiza.
Llegamos 5 horas antes, como de costumbre, para poder aclimatarnos a la idea de volar.
Check in hecho, enfilamos para el VIP lounge de AA.
Hasta el momento sólo habíamos ingerido un rivotril de 0,5 mg, y así como veníamos de tranquilas, nos animamos a especular con que en este viaje, no necesitaríamos más que eso. Bien! Vamos Pablo todavía, qué buen laburo que hiciste con nosotras!!
Sabido es que no hay que cantar victoria antes de tiempo…
Tras el pensamiento súper positivo, nos llega a la app de AA, una notificación de alerta.
Y leemos a continuación lo que textualmente recibimos en letras rojas amenazantes: “Sres pasajeros, se ha emitido un alerta de tormentas severas que pueden perjudicar tanto al avión como a los horarios del vuelo. Dichas tormentas pueden impactar de manera perjudicial al avión, por lo cuál sugerimos, si es su decisión, cambiar su pasaje sin costo para otro día “.
¡¡La reconchaputamadrequeteremilparióteodiomundo!!
Va segundo rivotril, descompostura mediante, bajada o subida de presión (no podemos decirlo con seguridad), y llamada a Pablo.
Soysola: Pablo estoy en pleno ataque de pánico, cuánto es la dosis máxima que me autorizás a tomar? Mirá lo que me llegó (mando captura de pantalla)
Pablo: Nooo, no te puedo creer! La puta madre! Justo a vos!
Pero tranquila, ningún piloto arriesga su vida. Pero si vos sentís que no podés subir, cambiá el pasaje para mañana. Igual, tranquila que seguro sobre vendieron el vuelo y necesitan cagonas como vos que devuelvan el pasaje.
Si hasta ahí veníamos muy nerviosas, después de esta frase de nuestro psiquiatra, entramos en un pánico mayor nunca antes vivido.
Nos: no, acabamos de mirar el Weather Channel (no recomendable hacer) y muestra tormentas desde Venezuela hasta NY.
P: bueno, quédate tranquila.
Nos: ¿qué significa tranquila? No reconocemos esa palabra…¿es en swahili?
P: relajá, te permito tomar hasta 2 mg de rivotril, pero no más de eso.
Nos: por favor, autorizanos más porque no llegamos a los 57.
P: no, 2 es el límite y tratá de que sea menos.
Nos: ok, el infarto quedará bajo tu responsabilidad.-
Dicho esto volvimos a sacar el rezo del viajero para recitarlo setecientas veces más, nos encomendamos a nuestro padre, Enrique, que nos proteja, o nos reciba, y simultáneamente íbamos metiéndonos un sublingual tras otro, como haría una adicta a los M&M.
“American Airlines anuncia la salida de su vuelo 954 con destino a NY, embarcando por la puerta 13”
¿Puerta 13? ¿Alerta? Esto no puede ser bueno!
Aún así, allí fuimos. No sabemos si de inconscientes, valientes o drogadas.
Al acercarnos a la puerta del avión nuestro pensamiento positivo del día fue: ¿qué es lo peor que nos puede pasar? ¿Morirnos? Ok, entonces allá vamos.
Nos sentamos. Tapones de oídos, placa antibruxismo y quincuagésimo octavo rivotril, cuando por al lado nuestro pasan cuatro judíos ortodoxos. Perfecto! Con tanto rezo el avión solo puede ir para arriba, dictaminamos.
En algún momento del despegue nos quedamos dormidas.
El avión jamás se movió durante las 10 horas que duró el vuelo.
¡¡Juicio y castigo al genocida que emitió el alerta roja!!
No sólo demandaremos a American Airlines por el monto de una caja de Rivotril, lo haremos además por un millón de dólares, por pelotudos.
Bienvenida a NY Soysola.
Soysola= 1000 American=-400
jueves, 24 de marzo de 2022
Hoy un Juramento, mañana una traición
Bienvenida a Buenos Aires, nos dijo el de migraciones y nosotras casi que pegamos la vuelta.
Cuatro meses sin volver, son para Soysola algo así como quince años perrunos. Y así como los perros en Año Nuevo sufren por los fuegos artificiales, nosotras te sufrimos de la misma manera con los colectivos y los pelotudos que tienen la bocina fácil.
Llegamos a Juramento, y nuestro vecino sigue sentado en la puerta como hace cinco años. De día ahí como un zombi, y de noche suponemos que en algún lugar del espacio sideral. A veces tenemos ganas de llamar a la Nasa porque estamos casi seguras de que es un alienígena. Ningún humano podría soportar observar durante 14 horas o más, los bondis.
En el 5ºA nos recibió el fantasma que co-habitó con nosotras durante más de 20 años. La segunda noche nos abrió la ducha y se puso a jugar con el tacho automático. Dale que abrirlo y cerrarlo. Resultó un fantasma medio boludo al final. Estamos dudando que sea el mismo de siempre. A lo mejor lo que tenemos ahora es un fantasma okupa.
Tanto no estar en casa, que en el más allá se debe haber corrido la voz que Juramento estaba desocupado y ahí vinieron de la mano de los muertitos trosko-kirchnerista con una pancarta que decía: “ Soysola oligarca en Punta, el Movimiento Más Allá te garca Juramento”. Y acá están, jodiendo con el tacho de basura, porque las cacerolas me las llevé.
Otro que nos hizo un gran recibimiento, fue nuestro famoso vecino de al lado. Hará como dos horas que está a los gritos pelados y de joda con los amigos. Como para no perder la costumbre…No vaya a ser que nos extrañara, nos dijo…No nos tutea.
Nos queda una semana en el infierno. Perdón en Argentina.
Soysola phone home.
lunes, 7 de febrero de 2022
Heridas viejas sin cicatriz a la vista
jueves, 30 de diciembre de 2021
Se viene el ¿feliz 2022?
jueves, 9 de diciembre de 2021
Divorcio vinculear...perdón, vincular
Esto es así, qué le vas a hacer... Acostumbrate, nos dijo un sabio el día que dudamos si casarnos o no saliendo para la sinagoga, nadie se muere de esto, agregó.
No, nadie murió, pero perdimos siete largos años de nuestras vidas. Igual que con la República. Unos treinta. Le dimos la vida entera, la mantuvimos, le fuimos fieles aún cuando nos cagó por donde se mire. Enough is enough dicen los yanquis y nosotras también.
Acá medio que todavía estamos en la etapa de enamoramiento. No nos cansamos de mirar el mar, los atardeceres, todavía creemos que los uruguayos son amables, y si bien alguien podría pensar que encontramos al amor de nuestras vidas, mmmmno. Por ahora no ponemos el gancho.
Esto se está llenando de argentinos y brasileños y nosotras ya tenemos los pelos de punta. Porque si hay alguien a quién detestemos más que a los porteños, es justamente a los cariocas, paulistas y sus derivados.
Son ruidosos y o mais grades do mundo. Tienen las voces mais grandes do mundo. Gritan. Mucho gritan. Y ya se sabe, nosotras tenemos un problema con eso.
Aunque pensándolo bien, si tuvieramos que elegir si quedarnos con los compatriotas, que como Atila, donde pisan no crece el pasto, o los vecinos para quienes la vida es un carnaval, elegimos a los suecos, que son un poco más silenciosos y tienen Ikea.
En definitiva, a treinta y dos días y medio de cumplir años, reconocemos que estamos envejeciendo mal. Muy mal. Cada día nos parecemos más a mamá y al zeide que nunca toleraron a nadie. La paciencia la perdimos más o menos cuando cumplimos quince años. No pueden pedirnos que a los casi cincuenta y seis la recuperemos. La boleta caducó hace años y andá a reclamarle a Magoya.
En fin, Uruguay está aún en el período de gracia, cosa que puede cambiar abruptamente en cualquier momento. Groenlandia suena bien.
Y George sigue sin enterarse que existimos.