viernes, 28 de junio de 2013

Eramos pocos y parió la abuela

Esto de estar absolutamente loca, tiene sus pro y sus contras. En este caso muchos pro, sin Mauricio por favor, y alguna que otra contra.
Abordar una histerectomía en un blog no es cosa fácil, pero como a mí lo fácil no me gusta,acá vamos.
La historia dice así.
Como todos sabemos la mujer está compuesta por cerebro, tetas y útero.
En mi caso, mucha teta, poco cerebro y un útero que no servía para nada. Hacía ya unos meses que mi doctora me había hablado de que empezara a pensar en sacarme eso que a las mujeres les sirve para albergar un niño, y a mí, para recordarme que no sólo no había salido ser vivo de ahí, sino que tampoco entraba nadie. Ni vivo ni muerto.
Allí partí con orden de intervención,(que debería haber sido psiquiátrica) a Osde a hacer los trámites.
Vale aclarar, que en 47 años no había conocido quirófano alguno.
Así, con absoluta inconsciencia de lo que estaba haciendo, me encaminé a lo que sería mi primera experiencia quirúrgica.
Días previos a la operación, todo el mundo me llamaba para preguntarme si estaba nerviosa. Y, no, nada de nada, una paz poco frecuente en mi... Mirá qué bueno! me decían todos, qué genial! A lo que yo respondía, porqué habría de estar nerviosa, si confío en mi médica, y esto es una pelotudez. Vas, te sacan el útero y en dos día estás en tu casa!! Además, con todos los quilombos que tuve este año, para mí, esto es como irme a un spa!! Error!!!
Y allí marché al Sanatorio de La Trinidad, como quién se ganó un pasaje a Río en pleno carnaval.
Cuando me dieron la habitación y me pusieron la pulserita, empecé a dudar si en realidad tenía taaaaantas ganas de estar ahí como pensaba. He aquí las ventajas de la locura...los locos no se acobardan jamás!
O sea....empervinoxada, con  bata, cofia y botas (que no combinaban, conste) me encaminaron dos camilleros divinos, al tan esperado quirófano.
Para mi sorpresa, eran muchos quirófanos uno al lado del otro, y yo pensaba, por favor que sepan a cuál tienen que llevarme!! Mientras todas las caras te miran, sonrientes, o eso suponés, porque en realidad tienen su boca detrás de un barbijo, y rezás porque estén sonriendo y no con una mueca de bienvenida a The Little Shop of Horror, escucho la voz salvadora que dice: noooo, acá no, esta va al 4 !!Y yo gritando acostada, sí !!! al 4, al 4, al que está mi doctora, mirá que a mi me sacan el útero eh, vine a eso, no a otra cosa!!
Y ahí entramos al quirófano número 4.
Divino todo, mucha luz, muy pulcro y limpio, cosa que me encargué de verificar, y todo el cuerpo médico dispuesto a desuterizarme.
Me pasan a la mesa de operaciones, y la señora, o sea yo, empieza a hacer las preguntas de rigor. A saber...está la doctora?, cómo me van a poner la anestesia? me van a entubar? saben que me tienen que sacar el útero, no? no hay mesa de operaciones para gordas? De esta me caigo, están seguros que está bien así? Qué hago con el brazo que me cuelga? Ven que tienen que conseguir mesas para gordas?? En este brazo me va a anestesiar? No, ponga en el otro. Me puedo ir?
Creo que ahí los médicos, se deben haber preguntado para qué carajo hicieron el juramento hipocrático cuando se recibieron. Más que hacerme una histerectomía, seguro preferían hacerme una traqueotomía. O en su defecto, alguno estaría pensando en hacerse el harakiri antes que bancarme dos segundos más.
Canalización hecha y el médico me dice, se va a empezar a sentir mareada. Yo, doc, no siento nada, no siento nada, no siento nada y de pronto me dicen respire y tac, pasé al mundo de los muertos en vida. Quién corno dijo que con anestesia no soñás? Yo tuve pesadillas! Se las puedo contar y todo! Porque  fue lo primero que dije cuando me despertaron, además de gritar me duele, me duele...
Mi habitación estaba en el piso de maternidad, por obvias razones, somos todas pacientes ginecológicas. Mis vecinos eran bebés. Santino, Guada, Felipe, Pilar,Vicky, Irupé, Lázaro y un par de marranos más que no recuerdo y prefiero olvidar.
Con morfina cada dos o cuatro horas, los escuché llorar a los pendejos toda la primera noche, la segunda y la tercera. A ver, ustedes ,que todos o casi todos tienen hijos, para qué mierda los quieren si los hacen largar los pulmones por la boca, desde el primer momento que nacen? Los pibes ni siquiera saben si quieren estar ahí. En su cabecita se preguntan, porqué me sacaron de donde estaba, quiénes son esos dos que me toquetean todo el tiempo, me besan, me lloran de emoción, y ellos a cambio les hacen una muequita que ustedes llaman sonrisa. Y en devolución ustedes les plantan en la habitación a las nonas, los nonos, los 45 tíos, con los 138 primos y todos los amigos íntimos que suman 345. Todos, en una habitación de 3 x 3 con calefacción a temperatura de 36º C. De verdad los aman o es simplemente algo que hay que hacer porque es lo que se espera? Piénsenlo bien...miren que esas bellas criaturas después de convierten en hijos que pasan factura...
Cuestión que mi primera noche post quirúrgica, me la pasé escuchando a Pilarcita llorar toooda la noche como si la estuviesen descuartizando, mientras yo, tirada en la cama intentaba dormir, con la sensación de que me habían colgado de los ovarios, dos enanos de cemento, que pugnaban por ver quién tiraba más fuerte, dolor de cintura porque parece que cuando te sacan el útero te retuercen el ciático, pidiendo morfina a señas, porque me prohibían hablar (otra vez Nano venía como anillo al dedo), y el peor dolor que haya soportado en lo que va de mi existencia.
Cómo? Y el spa dónde está? Callen a esos críos! Yo viene a pasarla bomba, no a que me duela y no dormir! Perdón si alguien considera que lo que voy a decir es apología de la droga, pero VIVA LA MORFINA!!! Enmorfínenme por el resto de mi vida!
Y para hacer la historia corta, el resultante es que llegué al sanatorio con un útero 12 centímetros de diámetro, tres de espesor , más de 8 miomas, y me fui, con una panza de 14 meses y medio de embarazo, con una faja elástica que ni siquiera la sostiene, y una cicatriz, que otra que Scarface.
Eso sí, de ahora en más con lo que ahorre en tampones e Ibuevanol, quizás pueda sacarme el pasaje a Aruba a que me apantallen y me hagan masajes.
Machos muchos dijo la partera!!! Y sí, parió la abuela.



domingo, 23 de junio de 2013

De la tierna infancia

El otro día recordaba un versito de mi infancia, que supongo fue clave en mi desarrollo, porque de otra manera no se podría entender el porqué de mi insaciabilidad (si señores, la palabra existe).
Dicho poema dice así:
Tengo, tengo, tengo,tu no tienes nada. Tengo tres ovejas, en una cabaña. Una me da leche, otra me da lana, y otra me mantiene,toda la semana.
Caballito blanco, llévame de aquí. Llévame hasta el pueblo, donde yo nací.
Honestamente no recuerdo si me lo recitaban en el colegio o en casa. Hete aquí la explicación de esta compulsividad desmedida por pedir. Ahora quiero todo lo que me fue negado por el reverendo facho racista que escribió esto para chicos.Les refriega en la cara que no tienen morfi, casa ni abrigo y encima por qué el caballo es blanco y no un zaino ?? Eh?
Y siguiendo con la línea pedagógica de los cuentos infantiles, también debo reconocer que mi fanatismo por los zapatos y los psicofármacos, tienen su raíz en ellos.
Pero este sí, gracias a la maravillosa y truculenta imaginación de mi querida madre.
Pepinucho Coliflor. Si lo hemos padecido mis hermanas y yo....
La mamá mandó a Pepinucho Coliflor a comprar a la verdulería, pero el travieso niño, encanutó la guita y se compró caramelos. En castigo, sus zapatos, lo hicieron caminar, y caminar, y caminar, hasta que Pepinucho Coliflor se puso a llorar. Y lloró tanto, tanto, porque le dolían los pies, que los zapatos le dijeron: nosotros te dejamos descansar, si prometés no volver a desobedecer a tu mamá. El chico juró que se portaría bien de ahora en más, y los zapatos lo dejaron volver a la casa.
Conclusión, las tres niñas, llorábamos como marranas, pidiéndole un poco de piedad a mi vieja.
Ahora entiendo muchas cosas sobre mi. Una, es que, por éste cuento, que cuando paso por la vidriera de una zapatería, escucho una voz que me dice: Elizabeth, comprame...llevame a tu casa...No es la esquizofrenia, son los zapatos parlantes!!!
Y la segunda, es que mi adicción a los caramelos y la fobia al ejercicio físico, es en revancha de todo lo que los zapatos de mierda le hicieron caminar al pobre chico. Tomá pa vos mamá!!
La medicación psiquiátrica, llegó de la mano del hombre de la bolsa, amenaza constante si no me iba a dormir, de mi santa abuela Esther, a la que amaba, pero que de pedagogía no sabía mucho.Obviamente, abuela materna, sino, de dónde iba a sacar semejante creatividad mi madre?
El porqué de llevar encima siempre alcohol en gel en la cartera, se lo debemos a mi queridísimo primo, que me perseguía por todos lados diciéndome: sos una mocosa impertinente carcomida por los gérmenes patógenos de la ignorancia. Yo lo único que entendía eran gérmenes patógenos, de lo demás, no tenía idea de qué me hablaba. Sabía que significaba la palabra ignorancia, pero mi falta de comprensión, se lo adjudicaba a que en los veranos con la cabeza llena de piojos, mi amorosa madre, me sentaba al sol, con la cabeza envuelta en un trapo con querosén, para matar las liendres. Demás está decir que me mató algo más que los piojos....las neuronas, y de milagro no a mi.
No, si he tenido una infancia inolvidable, llena de estímulos sanos, y de inyecciones de positivismo.
Pero vale culpar a los padres cuando uno ya es un mayor responsable? No, por supuesto que no, pero tengo una factura que pasarles, de unos cuántos miles de pesos en terapia.
No pretendo dar lástima, ser graciosa, y menos inteligente. Hoy soy lo que soy, gracias a los hermanos Grimm, mi abuela Esther y mi amadísima madre. Sin desmerecer a las historias de guerra y hambre de mi viejo, y al fantástico sarcasmo del genio de mi abuelo.
Soy lo que soy, no tengo que dar, excusas por eso, pero las doy. Soy producto de una amorosa familia y de mí misma. Graciadió!




sábado, 22 de junio de 2013

De cuentos infantiles está sembrado el camino a la locura.

Quiero ser bailarina clásica, andar con tutú por toda la casa, caminando en puntas de pie, porque dicen que así parecés más delgada. Y de paso, explicarle a mi vecina de arriba, que con los zapatos de plataforma, jamás llegará a ser Maia Plisetskaya.
En mi caso, en vez de bailar el Lago de los Cisnes, bailaría el Charco del Surubí, que no será tan delicado, pero es seguramente mucho más rico.
Quiero deshacerme de mí misma, porque según Moris, de nada sirve, escaparse de uno mismo, pero no habla de deshacerse con lo cuál, me habilita para contratarme un sicario.
Quiero entender el Juego de la Oca. Qué carajo es el Juego de la Oca? Yo me quedo con el Juego del Linyera, que está más acorde con los tiempos que corren. (El juego del linyera existió en el año del 76, y me fue regalado por mi hermana de 16, en representación de mis padres, que no estaban para el día del niño) Toda una visionaria mi hermanita, que supuso que si yo tenía inclinaciones artísticas, me iba a morir de hambre, por lo cuál, era mejor prepararme desde niña.
Quiero una felicidad que no se cague de risa como la de Palito Ortega, porque para conseguir la felicidad, el camino es duro y no hay ja ja ja que valga!
Quiero un taller en Montmartre, un departamento en Saint Germain, una habitación en algún hotel de Place Vendôme, o en su defecto un rimmel de Lancôme. ¿Viste cómo vamos bajando con las exigencias no? Creo que a esta altura me conformo con que el rimmel venga acompañado del linyera.
Quiero poder acordarme lo que quería, y lo que no quería también.O, quiero acordarme y punto.
Quiero ser capitana de mi propio barco, para andar a la deriva sin ser perseguida por los piratas del asfalto, del mar y del gobierno.
Quiero ser menos crédula y más mala. Quiero ser Cruela de Vil, y tener 101 dálmatas de peluche y hacerme un tapado ecológico.
Quiero El Grito de Munch, que hoy vendría a ser casi mi autorretrato. Entre esa cara y la mía, no hay muchas diferencias.
Quiero ser finalmente, querida, querible y queriente, palabra que no existe según la Real Academia Española, pero que acabo de inventar porque soy así de creativa y porque lo digo yo. No, no soy caprichosa, sólo parece...

viernes, 21 de junio de 2013

Los 47, entre el cielo y el infierno

Dios existe y se me apareció un 20 de junio.
Qué placer es ir a un cumpleaños y no ser la más vieja, sino estar entre las más jóvenes de la velada!
Se explica de esta manera: de los mayores, yo era la menor, y los jóvenes eran mis sobrinas, con lo cuál de algún modo, yo me podía ubicar entre los más chicos de los grandes. Eso es la gloria!!
Al fin una fiesta en dónde la conversación gira en torno a las medicaciones, enfermedades, psiquiatras, y demás yerbas!Eso es diversión señores!!
Ya no más, ¿dónde hacemos la previa, cuál es el trago de moda, qué te vas a poner esta noche, a qué boliche vamos? Porque las respuestas no me son ajenas! Para nosotros, los de 47/57, la previa es tomarnos la pastilla del colesterol, el Rivotril, la de la presión, alguno tendrá que tomar para la próstata y quizás alguien se clave un Alplax. El boliche es el bar de la esquina en dónde el trago de moda es el café con leche, agua o a lo sumo un Cachamai, y lo que nos vamos a poner, es el pijama para ir a dormir! Pepepepe pepepe pepe pepe...
Hay placer más grande que estar entre tus congéneres y deleitarte pensando que hoy seguramente, vas a conocer síntomas que no sabías que existían, médicos que te van a recomendar por si las moscas, nombres de pastillas que jamás habías escuchado nombrar? Porque vos sos la más chica y todavía tenés mucho que aprender!!
Te sentís contenida porque todos tienen las mismas problemáticas que vos. Los hijos (yo no), los padres, el laburo, el ciático, los anteojos, etc.
Eso es vida!! O es vejez? Para el caso es lo mismo.
Ya no te sentís una extranjera en tu propio país, porque volviste a ser jóven entre los viejos!
Notás que de los caballeros presentes, ninguno tiene ya un 10% de canas y un 90% de color natural, sino todo lo contrario, y en algunos casos, ya no tienen ninguna de las dos, porque no tienen pelo.
Comprobás, extasiada, que el 98% de las mujeres presentes, no tienen cintura, y si la tienen bien que la disimulan. Que todas tienen alguna pata de gallo, y la queja común es: se me cae la papada. 
Y así es como te reconcilias con la vida....ya no sos la única que se hace el harakiri con el lápiz delineador de labios. Somos muchas, y con el tiempo seremos muchas más, porque la vida se ha extendido a límites insospechados.
Y entonces, te vas a dormir feliz, sabiendo que allá afuera, en el mundo exterior, hay miles de pendejas/os a los que el futuro le depara el mismo destino que el tuyo.
Resentida yo? No, proyecto de vieja chota no asumida!!

jueves, 20 de junio de 2013

Mujeres para Arjona

Sofía Vergara publicó una foto en Twitter y parece que revolucionó la platea masculina.
Gente como esta bella mujer, no existe señores. Son hologramas creados por la mente maquiavélica de Hollywood para vender entradas.
Analicemos la foto detenidamente. Tenemos como primera evidencia que lo que digo es cierto, unos dientes perfectos, una sonrisa inmaculada,unas tetas turgentes,una cintura, que como ya hemos dicho anteriormente, éstas NO existen, y un culo parado con una tanga metida en la raya. Ése culo es una mera ilusión óptica. Ninguna mujer en este planeta tiene ése tujes, a menos que sea Flavio Mendoza.
El encanto de las mujeres de hoy, pasa por la edad. La edad adulta. La edad mayor. Las mayores de 45...o sea, las de 47, como yo.
Esas somos perfectamente imperfectas. No tenemos cintura porque o se nos fue cuando parimos los tres o cuatro pibes, o simplemente cuando entramos en menopausia. Eso demuestra que somos mujeres con valores importantes, como la familia y la medicina.
Alguna que otra cana anda pululando por la cabeza, porque son tantas que no todas son posibles de tapar. Los kilitos de más tienen su encanto. Por ejemplo,vos, hombre necio que te gustan las pendejas,  en invierno te acercás y te dan calor humano. Incrustás tus dedos en su panza, a modo de caricia y en vez de encontrarte inmediatamente con los intestinos y los huesos, te regodeás remolonenado un rato como en un colchón Piero, donde todo rebota, gracias a los resortes, o en este caso la grasa.
Los pechos rebosan sabiduría. Cuánto más caídos, es porque más han vivido. Tienen experiencia. Saben cómo sortear los inconvenientes de la vida que termina en el ombligo. Ojito que no es fácil que un par que todavía estén ahí arriba por la garganta, tengan la valentía de mirarse al espejo y decirse: es lo que hay viejo!
Otra ventaja de las mujeres mayores, es que siempre andan a mano con un abanico o cualquier cosa que  tire un poquito de viento. Calor no vas a pasar. Eso seguro.
Bueno, como verán, es mucho mejor buscarse una mujer real, que una de película. La de película es muy factible que tampoco te de bola, y las que vendríamos a ser casi de descarte, tenemos mucho que ofrecer.
Es como George Clooney y yo...sigo esperando al día que se canse de esa rubia insípida, alta, con cuerpo escultural, con una bella cara de amargada, y me encuentre a mi, con mis extra pounds, mi metro cincuenta y ocho, las tetas por el piso, pero con unas ganas de mostrarle toda mi experiencia adquirida en estos últimos cuarenta y siete años.


miércoles, 19 de junio de 2013

Lo qué? Dónde?

Situación: librería de la vuelta de casa.Vamos a ponerle al sujeto L y a mi Y.
L:Hola, qué tal? Te puedo ayudar?
Y: Si, bah, supongo.
L: Qué andabas buscando?
Y: Eeeeeemmmmmmmm, eso que tenés ahí.
L: Eso qué? Esto? (Muestra una birome)
Y: No, ESO. Eso blanco, rectangular (hago rectángulo con los dedos en el aire), para guardar cartas!!!
L: Ah! Sobres!
Y: Siiiiiiii, eso!!! (saltando de alegría)
L: Algo más?
Y: Si, cómo se llaman esas carpetitas con ese coso que las agarra?
L: Querés carpetas con folios, sin, con solapa o con vaina?
Y: Con qué??? Quiero una, qué se yo, común con solapa, no sé, vos qué decís? Para qué sirve la solapa? Bueno, dale, dame con solapa.
A estas alturas el señor ya me miraba un poco raro, aún cuando yo seguía exultante de alegría porque me estaba entendiendo.
L: Alguna otra cosa?
Y: Sí, una goma de borrar (yessss, me acordé el nombre!!!) y un, un, un, un, eso que se usa para pasar por arriba de las letras y te lo deja blanco.
L: (casi fastidiado) Un lápiz corrector???
Y: Siiiiiiiiiiiiii!! Gracias!!

Antes de pagar, esbocé una semi disculpa al estilo Elizabeth, que sonó peor que si no hubiese dicho nada. ¿Sabés qué pasa? Tomo una medicación que hace que me olvide las palabras más comunes...
 Es necesario describir la cara del librero?
Ya no sólo me olvido qué iba a buscar a la cocina, dónde dejé los anteojos o el teléfono. Ni que hablar del celular, la lista del super, los horarios de las citas que hice con medio mundo, porque obviamente no las anoto en la agenda y después tengo todo en el mismo horario y el mismo día. Obviamente también me olvido de anotar en el calendario gigante que cargué desde España, para colgar en la cocina.
Si te dije que ahora, cuando llegaba a casa me fijaba en la computadora lo que me pediste, lo más probable es que no sólo no recuerde mirar, sino que tampoco qué tenía que buscar.
Algunos me dicen que estoy un poco estresada, cosa que es factible, yo me inclino a pensar que es la edad. Así como apenas cumplí 40, me apareció la presbicia (soy bien de libro), pasados los 45, empecé a tener presbicia neuronal. O sea, mis neuronas no ven más allá de sus contornos.
Menos mal que en los 90´s veía la telenovela Nano, y alguna que otra seña aprendí. Temo que ése será mi lenguaje de aquí a los próximos 40 años.
Quién esté libre de senilidad precoz, que tire la primera piedra!

martes, 18 de junio de 2013

Talento se busca

Llamado a la sociedad en general. Se busca talento perdido en algún momento del año. Quien tenga datos sobre su paradero, por favor acercarlos a la dependencia psiquiátrica más cercana a mi domicilio, o a cualquiera....a esta altura voy hasta Turkmenistán de rodillas si alguien logra encontrarlo.
De ser posible, contactarse primero con mi psiquiatra, no sea cuestión que de la impresión, no lo reconozca. Hace tanto que no lo veo, que dudo poder sentir que me pertenece.
También se solicita a las almas caritativas que lo encuentren, que por favor lo cuiden y estimulen. De nada sirve si me devuelven el talento en malas condiciones.
Aprovechando este espacio cedido por el momento de lucidez, el único del día, continuamos con los llamados a la solidaridad. Hace dos segundos, al escribir, se ha acabado la misma (la lucidez, se entiende), con lo cuál, se ruega encarecidamente, a quién le sobre un poco, que la comparta.Sé que es un producto caro en estos tiempos que corren, pero estoy dispuesta a pagar en moneda extranjera de Exranjia. Por el momento, todas las monedas conocidas como dólares, euros, libras, francos suizos, reales, pesos uruguayos, han sido suplantadas por papelitos de colores con la cara de Evita, que no sirven mucho, ni siquiera como valor artístico. Pero es lo que hay.
También se reitera un pedido diario. Paciencia. Ya no recuerdo qué era, y si alguien tuviese la amabilidad de conseguirme aunque más no sea un poquito, será bien recompensado. Recompensado con Alplax, Foxetin, Rivotril y pastillitas de colores, que ya no me causan el efecto deseado. Son como los Evita de 100, muchos colores, poca eficacia y menor duración.
Seguimos con los pedidos, porque una vez que empecé, para qué parar?
Se necesita con suma urgencia, inyectarme una dosis de tolerancia ante la estupidez humana, un oído selectivo para filtrar lo que no quiero escuchar, ojos condescendientes para mirar la vida con un poco más de indulgencia, y juicio para no enloquecer ante los hechos cotidianos.
En la tolerancia hacia la estupidez, el pedido incluye a mi pobre psiquiatra, que a veces me pregunto cómo todavía se mantiene cuerdo tras una sesión conmigo.



domingo, 16 de junio de 2013

Quieros reciclados



Proponerme escribir un sábado a la noche, después de una semana con el sindrome de burn out, es como pedirle peras al olmo. Así que voy a recurrir a la vieja estrategia de recuperar textos anteriores y publicarlos, porque como diría Mirta, el público se renueva. O para ponerlo en términos elizabethianos, no siempre somos todos los que somos ni estamos todos los que estamos. Es como, me pongo el pongo y me saco el saco, o a caballo regalado no se le miran los dientes. Yo vendría a ser el caballo regalado, y mis textos los dientes. Y con respecto a lo del pongo y el saco, sería algo así como intentar entender lo que digo, cosa cuasi imposible si las hay, porque ni yo misma sé qué quiero decir a veces, si es que digo algo.
Todo este prólogo, es para desorientar al lector, y que no se dé cuenta que estoy sentada en mi casa, escribiendo paparruchadas, un fin de semana, porque no tengo nada mejor que hacer. Dicho esto, aquí vamos.

 Ante la tan consabida crisis de la mediana edad, a algunos se les da por rajarse con una pendeja, a otras por hacerse cirugías estéticas, ir al gimnasio, buscarse un chongo/trola y ponerse botox hasta parecer muñecos de cera. Injertarse pelos del tujes en la pelada de fraile, tomar Viagra por las dudas, subirse las tetas hasta el cuello, cosa que terminás no sabiendo si es la Nuez de Adán o dos pelotas de tenis porque el médico se quedó sin siliconas gracias a las leyes de importación de Guillermo Moreno....Y así, podría seguir nombrando características de los cuarenta y largos. Pero hete aquí, que a con dicha crisis, a mí, se me ha dado por convertirme en pedigüeña. Es mejor eso, que hacerle daño a alguien. Traducido: es mejor soñar con lo que no voy a tener, y llorarle a mi almohada porque la hija de puta no me cumple los deseos, que hacerte el harakiri con la 303.
Por ende aquí el pedido de hoy. Quiero un jet privado del tamaño del Empire States, o en la versión vernácula, el Palacio de la Papa Frita.
Un jardín japonés, con bonsáis un poco más bajos que yo, porque no quiero que las palomas se posen y me caguen desde arriba.
Un libro donde cada día se escriba un nuevo capítulo de mi vida, y que el autor sea Tim Burton. Total, entre lo que hay, y lo que puede escribir, no hay mucha diferencia.... Quiero una playa junto al mar, que no me haga sucundun ni shalalala porque nunca supe qué significa sucundun .Podría ser un rito satánico escrito por Donald y nosotros lo repetimos como tarados. O las islas Fidji, que bien podrían convertirse en las Islas Fendi y que en vez de cocos en las palmeras ,cuelguen carteras.
Quiero tener inspiración diaria para ser una gran artista y no ser una artista que aspira.
Quiero seguir estando así de loca y de ser posible, más aún.
Quiero, un mundo de sensaciones, con Sandro resucitado a imagen y semejanza de cuando era jóven, o en la versión yanquilandesa, Elvis.
Manzanas acarameladas sin pochoclo y sin Pocho la Pantera.
Tomarme un cohete a la luna de Valencia, que queda más cerca que la otra. Tantas horas de vuelo me resultarían insoportables conmigo misma.
Una biblioteca parlante, que me vaya cantando los títulos de los libros, por órden alfabético: Anita la huerfanita, Babar el elefante,Cuentopos de Gulubú, Dailan Kifki, El principito,Juan Salvador Gaviota, Luzul el muchacho espacial...y así...para recordarme también,que algún día fui niña. Los de grandes ya se van a acomodar solos, cuando acomode mi edad. O mi edad se acomode a mí...no sé...es como el huevo y la gallina...
Quiero un no Arjona que me diga que las señoras de las cuatro décadas, tienen ese qué se yo...y no un yo que sé, que suena bastante desagradable y no es lo mismo.
Quiero un interruptor de cerebros, con las indicaciones de on/off, así puedo desconectarme del mundo cuando se me da la gana. Se entiende que mayormente estaría en estado off.
Quiero verde que te quiero verde, que significa, quiero muchos, muchos verdes. Verdes de los blue, o de los negros. Me da lo mismo, no soy racista.
Quiero poder entenderme a mi misma, sin necesidad de andar dándome demasiadas explicaciones. Para complicada ya está mi otro yo.
Un Chagall de los que están en el museo de Niza, porque pidiendo no se pierde nada. Una casita en el Lago di Como, con un Clooney incluído en el boleto de compra/venta (avisé que el muchacho sería un pedido reiterado)
Un contrato de por vida con la vida, pero que venga con una cláusula en el inciso B del artículo 18974635, que diga que se puede rescindir, cuando ya no tenga más ganas de seguir jugando.
Y me parece que hoy ya no quiero más nada, porque no quiero pasar por insatisfecha.





sábado, 15 de junio de 2013

Estoy inspirada y quiero mucho.
Quiero las joyas de la corona. La de cualquier corona, no soy una mina exigente como para andar pidiendo la de tal o cuál...pero si me preguntás, me gustó la de zafiros de Máxima. Hagamos un esfuercito y juntando un dolarcito entre los 7 mil millones de personas que habitamos este planeta, quizás llegamos. Si no llegara a alcanzar, podríamos pedirle ayuda a mis múltiples personalidades, que estarían encantadas de colaborar, dado que saben que soy generosa y comparto.
Un campito de unas dos mil hectáreas en cualquier lugar de Europa, Oceanía o América del Norte, con ovejas, patos y canguros. No sé para qué...per que mi piace.
Una isla en Tahití cual Marlon Brando, con diferente destino e intestino, pero con su talento mezclado con la paleta de Gaugain.
Quiero alguien que levante una catedral en mi nombre. Santa Elizabeth de los Pedidos al Pedo. Blog ya tengo, como San Expedito, http://www.expeditosan.com.ar/sanexpedito.htm, ahora vamos por la beatificación. Sería conocida como la primera santa judía a la que podés pedirle y saber de antemano que jamás te va a cumplir. Santa al pedo, pero eso sí, honesta.
Quiero una máquina dosificadora de paciencia, que a medida que la vas perdiendo, te la haga recuperar vía ósmosis, porque intravenosa me da un poco de impresión.
Quiero la cura de la cordura, porque están peor los cuerdos que los locos.
Quiero ser la reencarnación de Giacometti, o mejor dicho quiero el certificado de que lo soy. Giacometti murió el 11 de enero de 1966, yo nací el 12 de enero de 1966. O sea, me esperó a que naciera para reencarnar en mi. Y si alguien lo pone en duda...y bueno...no podría culparlos, ya sabemos que no estoy muy bien.
Quiero la revolución hormonal, porque es la única que sirve desde la de 1810. Las demás sólo fueron para quilombo.
Quiero que Arjona no componga más y formar el club de fans " Arjona no te entendemos un joraca"
Tengo, tengo ,tengo, tu no tiene nada...decía un poema de mi niñez, que ya no recuerdo. Por eso yo quiero, quiero, quiero.
Quiero que te quedes conmigo cuando me vaya, porque para cuando me haya ido, voy a necesitar alguien que me recuerde a dónde fui.
Y hoy no quiero más.






jueves, 13 de junio de 2013

Hoy no da para la ironía, ni para la queja personal.
O sí, porque este país y sus habitantes, son algo personal. Son mis compatriotas. Quizás algunos más compatriotas que otros. Se podría decir que son parte de la familia. Y como a la familia, a algunos los querés, y a otros los detestás.
Otro choque de trenes con muertos y heridos, y lo único que hacen desde el gobierno como siempre, es, (y uno hasta a veces diría gracias a dios) mandar al imbécil de D´Elía a decir las primeras palabras, a Randazzo  las segundas, y a la Sra a no decir nunca nada.
Los argentinos son tercos, porque no les entra en la cabeza eso del pez por la boca muere, y muchos siguen apostando a ser dirigidos, gobernados por una clase política que siempre detrás de un acierto, se manda una gran cagada. Digo aciertos porque a pesar de mi clara posición en contra, sé reconocer cuando algo se hace bien, aunque sigo pensando en que hay más errores que otra cosa.
Y si me excluyo dentro de "los argentinos" es porque no comulgo con el patoterismo, el no hacerse cargo, el buscar culpables siempre afuera, el lavarse las manos con la sangre de los muertos, el esconder debajo de la alfombra lo que no se quiere mostrar, el tapar bocas para que no se hable de ciertas cosas, el desparramar dinero para lo mismo y el no hacer nada desinteresadamente por el ciudadano.
A mi me enseñaron la dignidad de hacerme cargo de mis errores, a pedir disculpas, a trabajar honradamente, a ayudar cuando se necesita y a callarme la boca cuando no tengo nada que decir.
Y hoy, no tengo nada más que decir que, toda mi solidaridad para las familias de las víctimas de esta nueva tragedia y de todas las que todavía no fueron resueltas.