sábado, 10 de agosto de 2013

Karma chamaleon

Vos venís con un día tranquilo. Te levantás como podés después de una noche con pesadillas. Decidís no ir a depilarte, porque qué necesidad hay de torturarte si no hay posibilidades de tener sexo en 200 km a la redonda, y tampoco tenés que ir al médico. Así que, hoy viernes, es tu día de spa mental. Hoy, hacés todas las cosas que no tuviste tiempo en el resto de la semana.
Y ahí vas, encarando la vida con una sonrisa cuál Mona Lisa, a buscar tu Ipad recientemente resucitado, por obra y gracia del Señor Arregla Apple, desde ahora mi guía espiritual.
Lamentablemente, mi nuevo gurú, no tiene su local cerca de mi casa, y como soy una negada para los bondis y/o subte, me dirijo a una esquina a tomar un taxi.
Como corresponde me paro a esperar a mi Rolando en su carroza negra y amarilla. Cinco de la tarde. Viernes. O sea. Horario de salida de los pendejos del colegio. Cinco millones de autos y ni un puto taxi. Veinte minutos parada y nada.
Y como si esto fuera poco, todas las viejas chotas del mundo, fueron como a propósito, a Cabildo y Pampa a tomarse un taxi. Diez viejas de mierda me afanaron mi medio de transporte. Viejas, llámese a las con y sin bastón, que pasan los 80, y a las que por ende, no podés decirles nada. Las odio pero soy respetuosa, porque sé que algún día voy a estar en sus zapatos y haré lo mismo. Como mi mamá.
Nunca en mi vida, me imaginé, que podía haber en mi vocabulario, tantas maneras de llamar e insultar a una anciana. No me sabía tan creativa. Vieja de mierda, vieja chota, vieja trola, vieja puta, la remil vieja de mierda, australopitecus taxívoro, la concha de la lora vieja, vieja robataxis....y ni explico las cosas que se me ocurrían hacerles con el bastón. Sobrinas, tomen nota, no se rompan la cabeza pensando cómo putearme cuando sea una geronte, ya se los dejo por escrito. Porque soy así de buena tía.
Pero no todas son señoras ancianas en el camino a los taxis. No, también las hay de la edad de una, y más jóvenes aún, que te ignoran directamente para abalanzarse sobre el taxi que viene libre.
A esas siempre les digo que les agradezco. Les digo que debo estar muy flaca si me ven transparente, y que me han alegrado el día.
Pero a la de hoy no. Ya veníamos con la temperatura del radiador en aumento y el disco de freno patinando.
Situación:
Levanto la mano para llamar al taxi. Cruza corriendo una mina de unos treinta años, se para delante mío, y se encamina a tomar el auto.
Yo: Hey, flaca, ése coche es mío, hace cuarenta minutos que estoy acá parada esperando. ¿Qué me vas a decir ? ¿Perdón, no te vi?  Mido, un metro sesenta, tengo un metro veinte de diámetro y con esta campera parezco el Yeti negro y me vas a decir que no me viste???
Ella: Perdón...jeje
Yo: ( a esas alturas ya un poco caliente) Perdón las pelotas!
Y ahí me subí, ya no tan feliz como había arrancado el día. Por suerte, el Señor Apple me devolvió por un rato la sonrisa, al entregarme en pleno uso de sus facultades tecnológicas, a mi amado Lázaro Ipad.
Taxi de vuelta. Esta vez sin espera. Subo y para mis adentros pienso, no voy a hablar con el tachero...hasta que veo que se le empiezan a cerrar los ojos. Me dije, a lo mejor es mezcla de oriental y tiene los ojos rasgados. ¿Por qué pensar que se está durmiendo? Pero por las dudas vamos a chequearlo.
Ehhh, señor...sabe qué? Agarre Santa Fe, Luis María Campos hasta el final y subimos por Juramento.
El señor somñoliento, responde, ehhhh, sí, como quiera. Y acto seguido, saca de una bolsa de supermercado un Actimel y se lo pone a tomar, inundando el taxi con un olor inmundo a yoghurt con lactobacilus.
Yo:¿Ta bueno? 
Tach: Sí, esto es buenísimo para cuando uno no tiene energías. Le levanta todo!
Y ahí mismo me arrepentí de no serme fiel a mi misma. Hubiese sido mejor estrolarnos con el taxi a tener que bancarme los 30 minutos del viaje más largo de mi vida, con un experto en yoghures varios, médico egresado de la Universidad de La Serenísima- Sancor, con un posgrado en circulación sanguínea y un doctorado de la Facultad de la Federación de Planetas Unidos de Star Trek en astrología, numerología y signos zodiacales, con videncia intuitiva.
Dios!! ¿El universo está confabulado en mi contra? ¿Todos los taxistas raros me tocan a mí? Es un karma que tengo con los hombre evidentemente. Todo bicho que camina, va a parar al lado de Elizabeth, sea circunstancial como en este caso, o con compromiso en el caso de mis ex maridos.
Nota: preguntarle a mi psiquiatra si me está cobrando poco porque no hay remedio conmigo, o si aumentando los honorarios, mis posibilidades de conversar con un hombre normal, pueden crecer.




  



miércoles, 7 de agosto de 2013

Lo que el amor me dejó y el viento no se llevó

Mis ex maridos y novios no me han dejado nada, salvo deudas y alguna que otra compulsión.
El primero, Dios lo tenga en Miami, me contagió la gadgetmanía. Traducido: aparato tecnológico que sale, quiero, y si puedo, tarde o temprano, compro. O sea, el famoso culo veo, culo quiero.
Cuando estábamos infelizmente casados, años 86/93, nuestra casa era como una especie de tienda de reparaciones de computadoras,  plotters, lectores de código de barra, teclados de música, laptops y miles, millones de chips, plaquetas, plaquetitas ,cables de todo tipo y color (gris o negro, no había otra cosa) y celulares. Tuvimos desde la valija que pesaba 10 kilos, pasando por el zapatófono, hasta los modelos de Motorola del año 93. Hay que reconocerle una cosa, era visionario. Pero con un traste muy, muy pesado. Él suponía que las cosas las traían los Reyes Magos y las repartía Papá Noel. De venderlas, o sea laburar, ni hablar. Era adicto a las compras y con gran dolor, en el momento de la repartija del divorcio, su adicción me la cedió gentilmente a mí.
Desde entonces por mi casa han desfilado, desde computadoras compatibles, netbooks, notebooks, cámaras de fotos de diferentes pixelajes, scanners,dvd´s, celulares varios, hasta llegar a al día de hoy, con tres manzanas mordidas en home sweet home. Mac por acá, Iphone por allá, y la nueva adquisición ,el Ipad.
Pero como yo soy humilde y de gran corazón, voy a reconocerle otro don que me legó. Computadora que toco, la hago mierda. Digamos...como a mis matrimonios...O sea, el aparato vendría a reemplazar al ser humano masculino faltante. Sería algo así como un consolador que no se para.
Mi primera compu, explotó, literalmente. Un día me dijo: ping, pum, pam, empezó a salir humo y murió. Vino a vivir conmigo una notebook Acer, que duró alrededor de año y medio, para también en un abrir y cerrar de tapa, abandonarme e irse a mejor mundo. En mi afán por no ser la viuda alegre y que en el barrio empiecen a comentar, compré otra. Esta vez una netbook. ¿Que decir? La muy hija de puta no servía para nada, sólo para dejarme ciega. Y allí fui sin claudicar, por una laptop. Toshiba. Japón no podía fallarme. Pero se ve que teníamos un choque de culturas irreparable, y a los seis meses me abandonó. Pero volvimos. Porque me resistía a ser dejada nuevamente por un marido supletorio, con lo cuál, le dije: hacemos un intento más y vemos. Duramos mes y medio como mucho, hasta que se quedó sordo, ciego y mudo. Le empezó a fallar un parlante y no conseguimos más repuestos gracias al compañero Moreno. Viva Perón carajo!
Fue así como un día junté los morlacos que tenía guardados para mudarme, y me compré tutti li fiocci del difunto Jobs. Por lo menos uno que se me moría antes de que yo lo tocara...Hasta el día de hoy....que vaya a saber por cuál de todos los espíritus de las computadoras fenecidas, mi Ipad dejó de andar. Tenemos menos de una semana de convivencia , y ya prefirió pasar a mejor vida, que quedarse conmigo.
Desde hoy soy conocida en Barrancas de Belgrano como la Gadget Negra.
Mi segundo marido (vamos a hacerlo breve) me legó la obsesión por las palabras. No se dice brasilero, se dice brasileño. No empieces con pero una frase, a menos que vayas a decir algo desfavorable. No digas más siempre y nunca, porque nunca es siempre y tampoco es nunca. Hacer la Claringrilla y no largarla hasta que logre descifrar todas las palabras y por último, escribir boludeces. Por eso un día le dije,"No hay pero que valga. Hasta siempre o hasta nunca, me voy con el brasileño que hace mejor los crucigramas que vos".
Y mi último, llamémosle novio, me dejó, como máxima expresión de amor, las pocas ganas de volver a conocer a alguien....como él. Hay gente que debería vivir, como en su caso, en una habitación sellada, sin ventanas, y forrada de espejos. Yo me quiero, yo me amo, yo me adoro. Por ende, no quiero a nadie, no amo a nadie, y menos adoro a cualquier ser humano o animal y si es la mujer que tengo al lado, por las dudas la torturo, no vaya a ser que crea que la quiero un poquito.
Así es como cada uno de estos seres, me ha convertido en lo que soy hoy. Una feliz computadora personal, que cada tanto le salta el chip, y la que todavía a veces mira con nostalgia el teclado obsoleto, con deseos de que le toquen las teclas.

domingo, 4 de agosto de 2013

Respuesta al "verdadero hombre" del Facebook


Hoy leí esto en el Facebook, y quisiera responderle a tan noble caballero anónimo , que vaya a saber en qué país utópico vive.  Al final de la diatriba que parece escrita por el Papa o por una psicóloga de revista femenina, está mi respuesta.
PARA QUE LA MUJERES LEAN Y ENTIENDAN... Y LOS HOMBRES TAMBIÉN
CARTA DE UN HOMBRE A LAS MUJERES
Queridas amigas:
Nos importa un carajo cuanto pesan.
Es fascinante tocar, abrazar y acariciar el cuerpo de una mujer.
Pesarla, no nos proporciona ningún efecto!!
No tenemos la menor idea de lo que es un talle.
Nuestra evaluación es visual. Es decir, si tiene forma de guitarra, está buena.
No nos importa cuánto mide en centímetros.
Es una cuestión de proporción, no de medida.
Las proporciones ideales del cuerpo de una mujer son: Curvilíneas, pulposas, femeninas…
Esa clase de cuerpo que de un solo golpe de vista uno identifica sin duda alguna y en una fracción de segundo.
Las flaquitas que desfilan en las pasarelas, siguen la tendencia diseñada. 
No lo niego, algunas pueden ser muy lindas... pero cuidado!! Sus modas son, lisa y llanamente, agresiones al cuerpo que odian porque no pueden tener.
No hay belleza más irresistible en la mujer que la feminidad y la dulzura. La elegancia y el buen trato, son equivalentes a mil Viagras.
El maquillaje se inventó para que las mujeres lo usen. Úsenlo. Para andar a cara lavada, estamos nosotros.

Las faldas se inventaron para que luzcan sus magníficas piernas. ¿Para qué carajo se las tapan con pantalones anchos? ¿Para que las confundan con nosotros?
Una ola es una ola, las caderas son caderas y punto.
Si la naturaleza les dio ese aspecto curvilíneo, es por algo y reitero: A NOSOTROS NOS GUSTAN ASÍ!!
Ocultar esas curvas, es equivalente a tener tu mejor sillón embalado en el sótano.
Entendámoslo de una vez, traten de gustarnos a nosotros, no a ustedes, porque nunca van a tener una referencia objetiva de cuán lindas son de mujer a mujer. Ninguna mujer va a reconocer jamás delante de un tipo que otra mujer está linda.
Otra cosa para que tengan en cuenta...
Las jovencitas son lindas…
Pero las de 40 para arriba... también son irresistibles!!
El cuerpo cambia. Crece.
"Una mujer de 40 o de 50 años, a la que le entra la ropa de cuando tenía 20 o 25 años, o tiene problemas de desarrollo, o se está autodestruyendo".
Nos gustan las mujeres que saben manejar su vida con equilibrio y saben manejar su natural tendencia a la culpa.
Es decir:
- La que cuando hay que comer, come con ganas (la dieta vendrá en setiembre, no antes).
- La que cuando hay que hacer dieta, hace dieta con ganas (no se sabotea ni sufre).
- La que cuando hay que tener intimidad de pareja, la tiene con ganas; cuando hay que comprar algo que le gusta, lo compra; cuando hay que ahorrar, ahorra.
Algunas líneas en la cara, algunos puntos de sutura en el vientre, algunas marcas de estrías, no les quitan su belleza. Son heridas de guerra, testimonio de que han hecho algo con sus vidas, no han estado años en formol ni en un spa. ¡Han vivido!
RECUERDEN BIEN LO SIGUIENTE....
"El cuerpo de la mujer es la prueba de que Dios existe. Es el sagrado recinto donde nos gestaron a todos, donde nos alimentaron, nos acunaron, que nosotros sin querer las llenamos de estrías, y demás cosas que tuvieron que ocurrir para que estemos vivos".
Cuídenlo!! Cuídense!! Quiéranse!!
"La belleza es todo eso, Todo junto".
Firma: Un verdadero HOMBRE.---

Querido amigo extraterrestre:
Antes que nada te agradezco tan infructuoso intento por levantarnos la autoestima, pero intentaré demostrarte cómo tus altruístas palabras son una falacia de acá a la China.

Sí les interesa cuánto pesamos. No es que anden por la vida con una balanza en mano a la hora de conocer una señorita, pero tienen el ojo entrenadísimo para saber que la que tiene unos kilitos de más, está fuera de toda posibilidad.

Eso de que es fascinante tocar, abrazar el cuerpo de una mujer, es cierto, en la medida en que dicha dama cumpla con los estándares reglamentados por las fantasías machistas de que todas tienen que tener 90-60-90. Eso es lo que se llama un cuerpo de guitarra.

Ahora, el 60% de las mujeres tenemos lo que comúnmente se denomina cuerpo de contrabajo, 100-80-110. El restante 40% se divide en un 1% con una genética prodigiosa, un 29% que se mata a dieta y en el gimnasio, y el 10% restante sufre de anorexia. Ustedes por supuesto, siempre pretenden una de ése 1%.

Yo soy curvilíena, pulposa y femenina, pero a la vista de la generalidad de los hombres, vengo a ser un tanque Sherman de la Segunda Guerra Mundial, que además de las medidas, paso a ser una intocable por la longevidad. No vaya a ser que me pongan un dedo encima y destruyan una pieza de anticuario.
Si las flaquitas no fueran tendencia, se derrumbarían los imperios de la moda, los de la medicina estética, los alimenticios, el Dr. Cormillot y sus productos derivados, y muchos, muchísimos programas de televisión, que viven y se enriquecen a través de las flacas.  Y no quiero entrar en el tema de ir a comprar ropa, para salir angustiada y sintiéndote la Gorda Matossas por no encontrar talle. 
Sobra decir, que además, es lo que les venden a ustedes como belleza "real".
Los hombres pueden andar por la vida con panza y pelados, que a nadie le inmutaría, pero nosotras estamos gordas, y no merecemos más que la pena a reclusión perpetua en el convento de las Carmelitas Descalzas. 
Si la femineidad, la dulzura, la elegancia y el buen trato son el equivalente a mil Viagras, más de una que conozco debería estar en el libro Guiness de los Récords, por mantenerle parado el miembro a algún caballero. Pero hete aquí que no... Ustedes, prefieren morir por una sobredosis de Viagra, en brazos de una pendeja escuálida, a correr el riesgo de ser catalogados como el que sale con "la gordita esa".
Sí, el maquillaje se inventó para ser usado, tenés razón, pero vos vas a tener que convivir con una mujer que cuando se saca la base, el rimmel y el rouge, tiene otra cara. Porque no es lo mismo una cara maquillada, que una sin maquillar. ¿Alguna vez viste a Susana Giménez al natural? Porque tu fantasía es que todas podemos ser Araceli González, pero no te planteás, que no todas accedemos al Photoshop.
Te encantan las arrugas, las cicatrices que deja el paso del tiempo, las heridas de guerra como les decís...hipotéticamente....porque en los años que llevo vividos, y con muchas experiencias, también he oído estas frases hechas en los primeros días del enamoramiento. "Nada más lindo que una mujer real", " me encanta tener de dónde agarrarme", "qué bellas tus arrugas, porque son la marca de que vivís plenamente"....Sí, hasta que pasados los tres meses de amor, empezás a sugerir que si no es hora de que vayas a Palermo a caminar, o qué te parece si hacés algún tratamiento para sacarte esas manchitas que te salieron en las manos, que fulanito de tal te dijo que su mujer está haciendo la dieta del tatú carreta, que porqué no la probás...etc...
Querido amigo, entendámoslo de una vez, el problema está en que justamente lo que intentamos es gustarles a ustedes, y no a nosotras mismas.
Somos capaces de reconocer delante de un hombre cuando otra mujer es bella. Siempre decimos: mirá esa yegua qué bien que está, y debe tener mi edad o más, la odio, no puede ser más linda!
En fin, tu intento de estímulo hacia las mujeres que pesan más de 50 kilos, es altamente apreciado. Gracias nuevamente.
Quizás hablo de resentida, porque a los 47 años, estoy sola, a pesar de escuchar a diario cuán linda, inteligente, dulce, agradable, generosa, buena gente, talentosa y creativa soy.....para terminar la frase con un: pero si hicieses un poquito de dieta, los hombres morirían por vos! Y esto no dicho por una amiga mujer, sino por amigos hombres.
A lo mejor es hora de que saques la foto de Angelina Jolie del portarretratos que tenés en la mesita de luz, o quizás, me llegó el tiempo de asumir, que la del problema soy yo.

Firma: Elizabeth, una mujer real.

P.D: recordárme pedir turno con el psiquiatra para el lunes a primera hora.

sábado, 3 de agosto de 2013

Rolando Rivas taxista

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.
Cuando ya estás desencantada de todo, y en el día en que te sentís Rosi de Palma, Margaret Tatcher y la Mona Jiménez, todo en uno, te tomás un taxi y el tipo te empieza a piropear.
-Perdón, ¿usted es locutora? Qué linda voz que tiene!
-No, pero una vez me confundieron por teléfono con la locutora Fulanita de Tal.
-Nooooo, usted es mucho más linda!!
El señor se ganó un poroto, empezamos bien. Si bien el susodicho no te gusta ni te genera emoción alguna, el piropeador gentil, es alguien a quién una empieza a tenerle cierto cariño....hasta que comienza a jugar al juego de los parecidos.
-¿Sabe una cosa? Yo tengo un defecto y es que le busco el parecido a todos los pasajeros. ¿ Sabe a quién se parece?
-No.
- A Sandra Villaruel, la que trabajaba con Porcel, se acuerda?
- Ahhh, bueeeno! Muchas gracias! Pero no, nunca me lo dijeron. Me han encontrado parecido hasta con una actriz inglesa, pero con una vedette nunca.
Vamos, bien, vamos bien, pensaba yo para mis adentros, mientas seguía sin encontrarle ningún atractivo al hombre, por más esfuerzo que hiciera.
-Yo no quiero parecer grosero, porque sé que a las mujeres no hay que calcularles la edad, por temor a pifiarla....
-No, arriesgue nomás que no me ofendo. Si me da muchos más no me molesta, y si me da muchos menos se lo voy a agradecer.
-Y bueno, usted tendrá unos 40 o 42 como mucho....
Aleluya!! Un ángel ha caído del cielo!! Me da entre 5 y 7 años menos de lo que tengo!! No me importa si tiene esposa, hijos, nietos y encima no me gusta, pero me casaría con él en este mismo momento! Suenan las campanas de boda y las palomas blancas revolotean por el interior del taxi!
-Ahora que la miro bien, le digo a quién es más parecida todavía.
-¿A quién?
-A Mercedes Morán.
¿Perdón???????? Hermano, le estás meando fuera del tarro!! Todo bien con la Morán, súper talentosa, pero el señor no conoce mi CV, y si me está comparando por lo físico, cualquier enamoramiento temporario que pude haber tenido con el que creía un caballero, se fue a la mierda en cuestión de segundos. Pasó de ser la voz de Oscar Casco, a Baby Etchecopar en un abrir y cerrar de ojos.
El resto del viaje, se hizo en un incómodo silencio, con algunos intentos de reiniciar conversación, relatándome su historia de amor con su esposa y explicándome/se que lo suyo no era la infidelidad.
Y...no...la infidelidad no se te va a dar en tanto y en cuánto sigas haciendo esas comparaciones odiosas. Insisto, Mercedes Morán es una actriz de la hostia, pero no es específicamente mi modelo de belleza y además me lleva como 10 años.
Me bajé del taxi, con la moral por el piso y la autoestima en el subsuelo, pero con la certeza de que la presbicia emocional empieza a los 40 y la ceguera masculina alrededor de los 50. Y entendí, que así como si yo no me pongo los anteojos, no me veo los pelos que tengo en las piernas, el señor, por más lentes que tuviese, necesitaba urgente una consulta con su oftalmólogo para regular la graduación, o con el psiquiatra para controlar las alucinaciones.
Moraleja, nunca confíes en la visión de un señor que está manejando y sólo te ve por el espejo retrovisor que evidentemente deforma.

miércoles, 31 de julio de 2013

Ni chicha ni limonada


Estar en lo que se llama "la mediana edad" tiene sus ventajas y sus desventajas. Decirte señora de mediana edad, y decirte vieja chota, es casi el mismo insulto. Pero lo lindo del tema, es confundir al enemigo (enemigo, llámese a los más jóvenes).
Ayer, en la fábrica de pastas, pasé de señora a señorita en menos de quince segundos. Un placer.
Estar en esta etapa de la vida, tiene lo suyo, que por momentos divierte. Es poner al otro en el lugar más incómodo que hay. En el de no saber cómo llamarte. Señora, señorita, chica, usted, doña, nena, hey, che, veterana, pendevieja, o simplemente esteeeeeee.
A mi me encanta cuando los pendejos empiezan a hablarme, si es que se dignan, y las frases salen de este modo: Señora, sabés dónde queda la parada del 60? Perdoname, le puedo hacer una pregunta?
La parte desagradable del asunto, es cuando una mina que vos sabés que tiene tu edad, porque tu ojo está entrenado para calcular arrugas ajenas, directamente te trata de usted sin siquiera dudarlo. Mi teoría es que lo hace de hija de puta. De yegua nomás. Como diciéndote, ya sé que tenemos la misma edad, pero vos parecés más vieja que yo.
No sé porqué, pero a los hombres, según el día, se los perdono. Bah, depende. Si me siento bien y en mi eje, es posible que piense, qué tipo educado, no quiere meter la pata. Pero si estoy en uno de esos días en los que la vida me pasa por encima, lo más probable es que me ponga a llorar y me tome un par de Rivotril de merienda.
La frutilla del postre llega, cuando tus seres amados (sobrinas) llegan a la puerta de tu casa y con todo el candor del mundo te dicen: Ayyy, hay olor a casa de la tía!!!
A lo que yo pregunto: ¿qué o cuál es el olor a la casa de la tía? Respuesta: no sé, que se yo, es un olor especial, propio de tu casa.
Y yo sigo insistiendo. ¿Pero es lindo? ¿Es feo? ¿A qué huele? ¿A perfume francés o a formol?
Porque a mí, el olor a tía, evoca al de mi tía Raquel, a quién quería mucho, pero su tapadito de piel de astracán olía a naftalina.  Huelo naftalina, y automáticamente se me representa la tía, con el tío, un domingo de tarde con el twin set negro y los anteojos culo de botella.
A partir de mañana todo dinero extra que sobre, lo invertiré en velas aromáticas, desodorantes de ambiente con aroma a flores del Cairo.
Olor a casa de tu tía, en lo de tu abuela!!


lunes, 29 de julio de 2013

Dame una vida y te devuelvo otra

Jugando al Candy Crush y a todos los demás juegos del Facebook, empecé a pensar en el significado de "dar vida".
Uno lo toma así a la ligera, esto de dame una vida que se me acabaron, que yo te doy otra para desbloquearte.
Qué queremos decir con eso? Buena pregunta Watson. ¿Significa que hoy por hoy somos dueños de la vida ajena? ¿Que si me das una vida, te pertenezco eternamente? Porque se empieza por una, y después se te convierte en costumbre y empezamos a dar vidas ilimitadamente. Mirá si voy a poder comprometerme con vos por el resto de mis días, si ni siquiera puedo tolerarme a mí misma por más de dos seguidos!
Y si te desbloqueo, qué? Qué me das a cambio ¿eh? La llave de la felicidad o la caja de Pandora? En cualquiera de los dos casos seguro es algo mejor que andar por la vida bloqueado.
Vamos pasando de nivel como quien no quiere la cosa y encima se lo refregamos al otro. Pasé al nivel 769!! Eeeaaapepe!! Y como si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría, le publicás en el muro al que supuestamente es tu amigo, tu victoria por sobre él. Además, como si pasar de nivel fuese tan fácil en la vida real!
Y seguimos regalando vidas y pidiéndolas a cambio. De pronto nos hemos convertido en amos y señores del resto de la humanidad Facebookiana, al mejor estilo Arnaldo André. Vendríamos a ser comunidades religiosas politeístas, porque todos somos dioses dadores de eso tan preciado llamado life. Pero el give life, viene acompañado de otras tantas gratificaciones. Porque como si fuese poco que te regalo una vida, te agrego caramelos, burbujas, tiempo extra o boosters, que ni siquiera sabemos qué significan. O sea, soy dios, el hada Patricia y el quiosquero del barrio, todo en uno.
Lo que no sucede aún, en el mundo virtual o real, es pedir una vida extra, y que te devuelvan la vida de otro.
Eso sí sería un problema...o no...qué se yo...vaya a saber...a lo mejor yo te doy una vida y vos me devolvés la de Jennifer Aniston. No me molestaría en absoluto, ya te lo aviso. Pero, si en cambio, me entregás la de Lilita Carrió, no sé si te seguiría considerando mi amigo. Ahora, si a cambio de desbloquearte, me entregás a George Clooney, te levanto un altar lleno de caramelos rayados, burbujas multicolores, 300 segundos extra por minuto y angry birds, que llegue hasta el nivel 245.768.999.999.
Entonces me pongo a pensar, que toda esta semana de laburo que tuvo el Papa, para inculcarle a la gente la fe, fue al mismísimo cuete, porque resulta que el que da la vida es nada más ni nada menos, que don Saga, a través de todos sus feligreses que vendríamos a ser los tarados que perdemos cientos de horas semanales jugando a ser dios.

sábado, 27 de julio de 2013

Del sillón de la peluquería al diván

Quiero volver a tener las ganas que tenía cuando tenía ganas.
Creí que cambiándome el color de pelo, cambiaría mi vida, pero no, sigo siendo la misma papanatas que cuando era rubia natural, castaña clara, castaña cobriza, rubia oscura, naranja Crush, rubio verdoso, y ahora que soy algo así como un híbrido rubión entrecano, nada ha cambiado.
En los 30 , en mis 30, no en los años 30, eso de empezar por afuera para cambiar lo de adentro, había resultado. Primero empecé por la cabeza externa, y luego por la interna. Se ve que no hay mal que dure cien años, porque promediando los 40 ya se pasó el efecto de la tintura y del tintorero.
Quizás debería raparme? Como es notorio, la culpa siempre es de otro, en este caso, de la peluquera que no me da con el color justo para volver a ser una persona medianamente agradable.
Nunca, jamás, la culpa será mía. Para eso existen los padres, los hermanos, los ex maridos, los ex novios y amantes, los amigos de los amigos, y parientes varios. Si uno asumiera eso de "la responsabilidad de sus propios actos" de qué vivirían los psicólogos y psiquiatras? Para qué acabar con la carrera y la vida de esos seres humanos que durante 5 o 6 años, se quemaron las pestañas, para que vos puedas tirarte en un diván por 45 minutos a echarle la culpa al mundo?
Mi psiquiatra, conmigo, no se gana la plata fácilmente. No, tiene que lidiar con alguien que lo sabe todo o casi todo y que ve las cosas tan claramente que a veces enceguece.
Una sesión hipotética,pero altamente posible:
P(psiq): Pasá
E (yo): Hola
P: Cómo estás?
E: Te digo la verdad o te miento? Ya sé todo lo que me vas a decir. Vos sabés que yo ya sé. O sea, no sabemos para qué sigo viniendo.
P: Bueno, si sabés todo te puedo dar el alta.
E: Ni en pedo, yo vengo acá hasta el día que me muera. ¿Se va a caer el avión en el que voy a viajar?   Me vas a empastillar mucho, no? Por favor, más que la otra vez. Estaría más segura si en vez del piloto, lo manejara yo. Ya sé, ya sé lo que me vas a decir...estoy loca no? No, yo puedo con todo. Soy como Superman. La culpa es del viejo choto de mi ex. Toda la culpa es del hijo de puta ése. Jurame que el avión no se va a caer...Ok, ya sé, no me digas nada.
P: Si vos manejaras el avión, yo no me subiría ni loco. Hablando de viajes, te quiero avisar que la semana que viene me voy a un congreso y vuelvo dentro de 15 días.
E: ¿Qué? Cómo? No, vos no te podés ir de viaje. ¿No habíamos quedado que primero lo consultabas con tus pacientes? Si me agarra un ataque de pánico mientras no estás, entonces ya sabemos quién va a tener la culpa. ¡Y ni se te ocurra no volver eh!
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He aquí la confirmación de que la culpa siempre la tienen los demás y de que el pelo no hace la felicidad. A veces creo que mi psiquiatra no sabe si darme más medicación, derivarme o directamente internarme.
Pero yo voy feliz, porque soy como el Lo sé todo,  El Estanciero y el Dígalo con mímica, cuando no me salen las palabras. O sea, juego. Juego a que estoy loca, a que soy Anita la huerfanita. A veces soy Rosa de Lejos, sufriendo como una condenada, pero sin saber de costura. Hay días en los que soy como Atlas, sosteniendo al mundo, y otros en los que el más mínimo movimiento sísmico me derrumba.
Y soy feliz de ser así de compleja, porque en la complejidad está la vida. Si las cosas fuesen siempre sencillas, todos serían lo que quisieran ser, para terminar no siendo nada, porque el mundo sería un embole.
Ya lo decía Roberto Galán. Si lo sabe cante. Y dos o tres cantaban bien, el resto eran perros. Si todos los seres humanos consiguieran cantar bien, la Tierra estaría repleta de un gran coro de ignotos felices. Y yo prefiero un loquero lleno de individualidades insatisfechas, que es mucho más interesante. En la variedad está el gusto, y yo voy a encontrar el color de pelo que dignifique y resalte mi locura.

jueves, 25 de julio de 2013

El fantasma de Canterville

Hoy me preguntaba cuál era el motivo de mi mal humor que ya lleva cuatro días, y me dí cuenta que estaba en época de que viniera Andrés.
Como ya no hay cavidad contenedora de posibles niños humanos nonatos, pero sí siguen estando las culpables de los cambios de humor, llámense hormonas, mi cuerpo todavía no ha acusado recibo del órgano faltante.
Dicen que cuando a una persona le amputan un miembro, durante un largo tiempo, lo sigue sintiendo como si estuviese en su lugar.
Aparentemente a mí me está pasando lo mismo, con la levísima diferencia que la bruta cicatriz, la faja contenedora de panza colgante y el dolor que tengo me recuerdan todo el tiempo que hay algo que no está más, pero sigue jodiendo.
O sea, es el famoso útero de Canterville. No quiero sonar pretensiosa y decir que Oscar Wilde me tenía en mente cuando escribió el fascinante relato, pero podría decirse que me siento representada.
El fantasma de mi útero insiste en hacer notar su presencia, bajo la forma del SPM (sindrome pre menstrual), ante la mirada burlona de mis ovarios, que como buenos gemelos, le refriegan delante de sus ojos, una enorme cantidad de óvulos que rondan por el espacio sideral, diciéndole, ¿ves? vos no existís más pero nosotros sí!
Quizás deberemos esperar (siempre yo y mi otro yo) que el tiempo se apiade de nosotras y deje descansar en paz a mi difunto útero.
Y como para incrementar mi mal humor, hoy he tenido la buena fortuna de tomarme dos taxis, con sendos conductores ansiosos por hablar....mucho.
El primero, como intuyendo que en mí habitaba un fantasma, se la pasó todo el camino contándome asesinatos, robos, asaltos y problemas familiares, mientras me llevaba al Registro Nacional de Reincidencia, y yo me contenía por no matarlo para que no aparezca en mi registro personal y el consulado francés me niegue la visa.
El otro, arrancó con un rosario de buena conducta, no sé si previniéndose por si chocábamos, que a él le gustaba el chupi, la joda, fumar y comer asado a la vera del río con  (sic)"chomichurri" y que a veces salía a laburar sin haber dormido y habiendo bebido cual guanaco.
Para mis adentros pensé, tranquila Elizabeth, estás a un paso de la visa, no lo arruines ahora....
¿Era mi conciencia de buena ciudadana aconsejándome, o mi falta de ganas de terminar en cana por taxicidio?
¿Por que todos los taxistas no pueden ser como el que el otro día me llevó hasta el consultorio de mi doc, y no sólo no abrió la boca en todo el camino, que además, tenía puesta una música clásica bellísima, para tranquilizar a las fieras, en este caso yo? De tan placentero que fue el viaje, le agradecí su mudez y la música. Porque yo seré una chota malhumorada, pero educada.
Conclusión, a todos les advierto, si se cruzan conmigo y los puteo, bánquenme, es sólo por un par de días, hasta que se me vaya el fantasma de Andrés.

martes, 23 de julio de 2013

Más quieros

Quiero tener la capa de Superman a prueba de balas para que me resbalen los comentarios hirientes.
Quiero que los años no pasen tan rápido, porque en esa vorágine se va perdiendo la vida sin siquiera uno darse cuenta.
Quiero tener ricitos de oro, como Shirley Temple, y no las greñas grisáceas que hoy pueblan mi cabeza.
Eso de que las canas son símbolo de sabiduría, que lo practique otra. Yo moriré por intoxicación de agua oxigenada y keratina, pero rubia y lacia hasta la tumba.
Quiero un aspirador de grasa corporal, que no sea como el que quise hace un tiempo. Éste deberá ser con tubo de succión periférico, o sea, succionará por ósmosis, para ser aceptado por las normas IRAM.
Quiero los bigudíes de los años 80, que te dejaban los rulos como perro caniche, las calzas de lamé, los spolverinos , las hombreras de Diana, la lagarta de V (Invasión extraterrestre) y cantar Chiquitita de Abba. O sea, quiero volver a tener 20 y no parecer una vieja demodé.
Quiero reencarnar en estatua de plaza y ser cagada por las palomas, porque igual hoy ya te cagan todos, sin necesidad de haber hecho nada para quedar en el bronce.
Quiero un terrenito en La Tablada, debajo de un sauce llorón, porque seguramente el día que me muera, voy a querer sombra para no insolarme y de paso sentir que alguien derrama una lágrima por mí.
En La Tablada parte vieja, aclaro, porque es donde más gente conozco.
Quiero un pasaje, vuelo directo y sin escalas, a donde cagó el conde, porque si el conde no cagó, me iría a la puta que lo parió, pero ya estuve ahí. No me gusta repetir lugares.
Quiero tener el Oráculo de Delfos, para predecir mi futuro y no tener que andar cortando clavos con el culo porque no sé qué va a pasar conmigo.
Quiero ser náyade, pléyade y ninfa. Todo junto. Quiero ser la musa inspiradora del arte contemporáneo, aunque los más probable es que termine siendo una musa aspiradora del arte de la imitación.
Quiero que las ideas vengan a mi, y no tener que pensarlas tanto. Se me están gastando las neuronas y no son tiempos para derroches. Cada vez van quedando menos y hay que ser ahorrativa en los momentos de necesidad. No soy Mahoma para ir a la montaña. Soy judía semi creyente. Acomodaticia lo que dirían...creo cuando me conviene...que no me escuchen Dani Goldman ni el Papa.
Quiero saber si existo, porque por momentos creo que me fundo con el paisaje y me convierto en camaleón. Y eso me confunde. Quizás es por eso que cada vez que hablo, sólo atrapo bichos con la lengua?
Hoy quiero un príncipe desteñido, el azul no me sienta bien. Aunque sigo queriendo a George Clooney, que está empezando a asustarse de mí, porque dije que, ahora que voy a estar en Italia, voy a ir a buscarlo al lago di Como...Cómo? Ni idea. Georgie, entre tus colegas está de moda casarse con argentinas...no vas a ser menos no? Y yo me estoy vendiendo baratita. Soy boina chica, de boina familia, inteligente, todavía joven (más joven que vos por lo menos), independiente, creativa, low maintenance o perfil bajo p´al que no habla inglés, un poco gordita pero voluntariosa, con buen sentido del humor, hasta que me meten los cuernos...ahí, ya no respondo ni por mí ni por nadie. Por lo visto honesta, ya que voy advirtiendo lo que soy capaz de hacer si me maltratan.
Y todavía quiero muchas cosas más y mundanas, como una cabañita en Gstaad, aunque no sé esquiar, una casa en la Polinesia, aún cuando no me gusta el buceo ni las especies marinas que no pueda comer. Sigo queriendo un Van Gogh porque es mi pintor favorito. Antes quería su talento, hoy me conformo con un cuadro.
Quiero volver a trabajar, pero antes me tienen que devolver la inspiración perdida.
En resumen, devuélvanme a mi misma, antes que me vuelva a perder.

viernes, 19 de julio de 2013

Liberté, Egalité et Fraternité y va fanculo

Tras un jueves medio extraño donde saludé por el día del amigo a medio mundo, faltando tres días para el festejo, me dí cuenta que algo andaba mal en mi cabeza. Y como si esto no fuese suficiente aviso de que algo no funca, hay días en los que te levantás de tan mal humor que decidís cosas que de otra manera no harías, o por lo menos, no harías intempestivamente.
Por ejemplo hoy.
Estamos amaneciendo muy tarde (siempre yo y mi otro yo), más bien diría que estamos mediodiestando. Que vendría a ser, estirar la siesta de la madrugada anterior hasta el mediodía del día siguiente.
¿Cuál es el incentivo de levantarse temprano en el post operatorio si no podés hacer nada?
La gente normal podría, pero nosotras no entramos en esa categoría. Éste es uno de los puntos en lo que siempre coincidimos yo y mi otro yo. Uno, que no somos gente normal, y dos, que no entendemos cómo es que existen humanos que se levanten por voluntad propia para hacer algo (trabajar, estudiar, mear) antes de las 10 de la madrugada. Qué le vamos a hacer, desmitifiquemos eso de que soy perfecta. Soy un muerciélago rubio, mis radares funcionan mejor de noche que de día. Soy la Draculina de Belgrano. O sea, que si me ven revoloteando por La Redonda una de estas noches, tengan piedad de mí y no llamen al desmurciegalizador o como se llame.
En épocas en las que no me cuelga panza con cicatriz dolorosa, puedo sacar una pata de la cama más temprano para trabajar, o como yo le digo, hacer lo que amo que no es trabajo. Pero en este largo casi mes de operada, que tengo prohibido levantar peso, es un sinsentido que desaproveche la cama. Hace tanto que no la uso para cosas más amenas, que por lo menos gasto el colchón durmiendo.
Cualquiera que me escuche decir que trabajo levantando peso, podría pensar que soy estibadora en el puerto, fisicolculturista, esquiladora de ovejas en la Patagonia, matarife en Mataderos o peón en el Mercado Central. Pero no, soy artista. La gente cree que los artistas no hacemos nada.Y déjenme decirles que es un trabajo de riesgo.
Levantamos paquetes de arcilla de 10 kilos cada uno, cargamos hornos con piezas chicas, medianas y grandes, que te revientan la espalda. Trabajamos con fuego y herramientas que a veces se transforman en armas mortales. En ocasiones hasta hacemos obras de ingeniería para montar las piezas en los salones.
Como dijo una vez mi amiga Marta, aunque ahora lo niega, en la próxima vida, puta antes que ceramista!
Y como siempre, me voy por las ramas....Porque si hay algo que me fue negado al nacer, y lo saben bien los que me conocen, es el poder de síntesis. No por nada, a los 3 años el portero de la otra cuadra del jardín de infantes me llamaba Piquito de Oro. ¿Me explico?
Volvamos a esta mañana en la que enloquecimos, y sin decir agua va, sacamos pasaje a París ida y vuelta, cobertura médica, turno en el consulado francés y en el RNR, Registro Nacional de Reincidencia y pedimos todo lo que corresponde al contador.
Resulta que para poder quedarme en Europa, por más de tres meses, haciendo la residencia de artista y una exposición, en la que además de representarme a mí misma, represento al arte argento, casi casi que soy tratada como delincuente común, y tengo que presentar declaración jurada hasta del color de bombacha que voy a usar el día de la inauguración. Todo esto, en tiempos en el que un señor como Ricardo Jaime está prófugo de la Justicia por corrupciones varias....curiosidades de la vida,no?
Vos tenés que presentar 500 papeles que acreditan que jamás robaste, mataste, estafaste, ni te enriqueciste ilícitamente, mientras otros andan por la vida siendo eximidos de prisión habiendo cagado a un país entero. Y bue, quizás debería haberme dedicado a la política en vez de al arte y hoy no tendría que estar justificándome ante nadie.
Así que heme aquí, a la espera de que, en mi certificado de buena conducta no aparezcan las rateadas del colegio, las puteadas a los colectiveros, las peleas con el service del lavarropas, y la deuda de 10 centavos que tengo con el kiosquero de al lado.
Ahora sólo queda empezar con el acopio de pastillajes varios para aplacar ansiedades aéreas, meterme de a ratos en el freezer para acostumbrarme al invierno de verdad, practicar mi francés e italiano y suplicarle a mi psiquiatra que se mude a Roma por 3 meses con toda su familia. ¿Qué va a hacer sin mi tanto tiempo?
Por lo tanto, digo: Bonjour París, ciao Roma e va fanculo Buenos Aires.