domingo, 29 de marzo de 2015

Chaperona by night

Mejor escribo ahora, porque después de mi última velada, lo mas probable es que me olvide.
La vida es cíclica y como tal, mi madre me cuidó de niña y ahora me toca a mí cuidarla a ella.
Quienes son madres, yo no, saben que una de las tareas que conlleva la maternidad, no es sólo la de proveer amor y bienestar, sino también la de llevarlos al médico, al colegio, actividades extra curriculares y cumpleaños de amiguitos.
Bueno, esta noche, me tocó llevar a mi madre al cumpleañitos de ochenta de una amiguita.
¡La venganza será terrible!, debía estar pensando mi vieja, por todos los años que me bancó de adolescente rebelde y caprichosa.
De más está decir que yo era la menor de la fiesta junto con la octogenaria cumpleañera. Fuí invitada con el único propósito de que mi señora madre se dignara a dejar el trono en casa y fuera al festejo.
Y ahí estábamos, yo, mi otro yo, y mi madre, sentadas, tipo Bat Mitzvá, en la mesa cinco, con otros cuatro compañeritos de salita....geriátrica.
A ojo de buen cubero, podríamos decir  que entre los asistentes, sumábamos 4214 años, repartidos de la siguiente manera: 48 invitados, más la festejada, a un promedio de 85 años ( pongámosle entre 80 y 90= 85) da un total de 4165 + mis 49= hacé la suma.
Lo que se dice, una partusa. No sé si me sentí una piba, o una pobre desgraciada.
Empezó la música, con Palito Ortega y Leo Dan a la cabeza, y los que no tenían bastón salieron a bailar. Pongámosle, unos seis en total. Yo aduje, una trocanteritis y rinitis alérgica, con lo cuál me puse a tono con el resto de la concurrencia, no era cuestión de humillar.
A mi gusto la música estaba un poco alta, cosa que no era un problema para el resto, ya que con bajar el volumen del audífono, terminado el asunto.
Así que yo escuché a Palito, Leo, Juan Ramón y Sótano Beat, a 98 decibeles, que evidentemente no perturbaban a los invitados.
Llegó la comida, y los chicos ya habían comido mucho calentito y sanguchito, así que casi no me comieron el plato principal. No hace falta aclarar, imagino, que todo el catering era sin sal y preparado para no tener que usar cuchillo. No voy a ser mala, ni irónica ni sarcástica, porque algún día daré gracias a Dios de que me traigan la comida ya cortada. Hipertensa ya soy.
A las once de la noche, la reina madre quería la carroza porque, no sé, parece que tenía miedo de convertirse en calabaza. Y como Carlitos Balá , empezó, ¿(mamá) cuándo nos vamos?
Y ahí terminó mi noche de joda loca, a las 23:15.
Reitero, sostengo y ratifico, mi deseo de ser empujada por la borda de un crucero en el Caribe, ya que no voy a tener quién me lleve a los cumpleaños de mis amigas, si todavía tengo alguna a esa edad.





domingo, 15 de marzo de 2015

¿Viva la adultez, carajo?

Juro que no tengo problemas con la edad. Sólo que me sorprende tener cuarenta y nueve años ya.
Si hasta hace poquito era una pendeja ¿cuándo, cómo y dónde me convertí en adulta?
Hace exactamente veintinueve años que vivo sola, con la intermitencia de un matrimonio y alguna que otra pareja conviviente y no conviviente.  Acabo de buscar en la Rae.es la palabra intermitencia y  este fue el resultado: Intermitencia (de intermitente) 1.f.Cualidad de intermitente. 2.f.Biol. Discontinuación de la calentura o de cualquier otro síntoma que cesa y vuelve.
En mi caso, aplica cualquiera de las dos acepciones.
 ¿A qué venía todo esto? ¡Ah, esperá que me acordé! La vejez. O la adultez, como prefieras llamarla.
De compras por el supermercado, me encontré con una especie de primo que no es primo, pero es como de la familia. El ahijado de mi papá.
Conversación:
Soysola (S): Pst, pst, hey
Ahijado (A): Hola! ¿Qué hacés nena?¿Todo bien?
S: Sí, todo bien, ¿vos? ¿la familia?
A: Perfecta! Baruj Hashem (n.de la r.:no comments de mi parte)
S: ¿Tu mamá?
A: Bien por suerte! ¿La tuya?
S: Nos va a enterrar a todos, o sea, bien. Seguí comprando y después nos vemos.
Pasados diez minutos coincidimos en la misma caja del súper.
S: Ayyy...Mañana tengo que madrugar porque voy al cementerio. El año del papá de mi mejor amiga¿viste? Y ya que estoy, voy a ver a mi viejo y a todos los conocidos. Compré como diez paquetes de flores.
A: Ché, ¿viste lo que pasó con la tumba de mi papá? ¿No me hacés el favor y te fijás si la arreglaron y me mandas un mensaje? Los de la AMIA me dijeron que lo iban a solucionar pero no lo hicieron.
S: Pensaba pasar a dejarle una flor a tu viejo. Yo también tuve pelea con la Amia por el mantenimiento del monumento de mi papá. Unos guachos, como todos.
A: Yo no voy hace como un mes.
S: Bueno, me voy. Te aviso mañana. Mándale un saludo a la familia.
A: Beso
De camino a casa, me puse a reflexionar. ¿Estas van a ser mis charlas de pasillo y no tanto, de ahora en más? ¿Quién se murió ahora? ¿Qué medicación tomás?¿Cuál es la mejor agua baja en sodio? ¿Conoces un médico especialista en artrosis, cadera o miembros inferiores¿
Me salió un grano en el tujes y no sé con qué combatirlo,¿tenés alguna receta?
Estoy constipada ¿vos qué tomás? Etc.
Siempre pensé que antes de tener Alzheimer, preferiría morirme, pero ahora lo dudo.
¿No es mejor llegar a los ciento cuatro años cuál Magiclick, y vivir en una nube de pedo? No te acordás de nada, no reconocés a nadie, comes cuatrocientas veces por día, gracias al no registro de la ingesta anterior, y todo te chupa un huevo. Todos los días conocés una persona nueva, aunque sea tu sobrina, tu madre, tu marido o tu hijo, porque no te acordás quién es. O sea, hay una vida social activa, o de lo contrario, al no registrar nada de nada, igual todo te importa un carajo y haces tu vida. No sufrís porque no sos consciente, y los que sufren son los demás, que seguramente en algún momento de tu vida lúcida te cagaron la misma., que se jodan!...Y lo mejor, es que no recordás qué edad tenés.
¡Ya sé!¡Ya veo a unos cuántos críticos diciéndome, flaca (gracias por lo de flaca) ¿estás loca? ¿Qué decís? ¿Ya pensás en esas cosas y todavía no cumpliste los cincuenta?
A mi me enseñaron : más vale prevenir que curar. Y dejar todo prolijito y arreglado para no generarle molestias a los demás.
Ya con la experiencia doble en una misma semana, de haberme metido a la ducha con los anteojos puestos, es un síntoma de que algo no anda bien. Más, que últimamente me es mucho más fácil expresarme por escrito que vía oral, porque no recuerdo palabras fundamentales como por ejemplo, paralelepípedo, telescopio, o el nombre de mi manicura, la cosa da qué pensar. Tampoco me acuerdo lo que tengo que hacer en el día, por más que lo anote en veinticinco papeles y agendas, porque obviamente, no sólo no sé dónde dejé los papeles, sino que no me acuerdo en qué agenda anoté todo lo demás. El síntoma más grave de todos es que no me acuerdo que tengo que ir al psiquiatra.
Sí, soy un tanto apocalíptica y me gusta. Me siento cómoda. ¿Qué sería de Soysolapuntocom, si no fuese Soysola y su necesidad de controlar el futuro?
Aclaro que no oscurece, deseo fervientemente que se encuentre la cura del Alzheimer.
Por ahora, déjame soñar con un mundo ideal, en el que no me tenga que preocupar por nada y los demás se ocupen de mí.
Ah! Eso sí, jamás me olvidaré de George Clooney.


martes, 10 de marzo de 2015

Hoy, tema: la vaca o apología de la ignorancia

¿Qué es esta nueva modalidad de los adolescentes argentinos?
Esta madrugada, a las 6.30 para ser exacta, yo y mis otros yos estábamos plácidamente durmiendo cuando fuimos despertadas al clamor de los bombos tehuelches, en su versión cuasi peronista en Cancha Rayada. Al grito de eoe, eoe, eoe salchichas con puré,  pitos y matracas, silbidos y cánticos varios, grupos de adolescentes del orto, festejaban el primer día del último año de colegio.
Media hora estuvieron rompiendo los quinotos, como si las calles de Buenos Aires les pertenecieran.
¿Dónde se ha visto en el mundo, que un adolescente festeje ir al colegio?
No, si nuestros jóvenes están muy mal...Esta va a ser la próxima dirigencia política...¡Dior me libre!
Chicos éramos los de antes, que odiábamos el secundario, que nos costaba levantarnos a las 6:45, ¿mirá si nos íbamos a despertar antes, para festejar el comienzo de un nuevo año lectivo?
¡No, no, no, no, no señores!¡Esto no está nada bien!.
¿Qué se puede esperar de esta juventud? ¿Que el día de mañana sean políticos decentes? ¿Y qué vamos a hacer con tantos años de crecimiento en analfabetismo?¿Para eso se han deslomado estos últimos gobiernos? ¿Para que dentro de dos generaciones vengan jóvenes adultos instruidos a querer un país como la gente?
Estamos mal, señores. Hay que hacer algo urgente.
Y acá la célebre frase que diría cualquier persona mayor de 70: esto es culpa de la tecnología.
Claro, los pibes te están online todo el tiempo, comunicándose unos con otros, y de pronto te organizan una fiesta del primer día. Es que están al pedo. Demasiadas vacaciones, diría mi madre.
No tienen otra cosa que hacer que ponerse a joder con la computadora, los whatsapp y deciden que todos tienen ganas de ir a estudiar.
¡Menos mal que no tuve cría, que si no, les prohibía ir a semejante festejo! No serían dignos hijos míos.
Yo no te estudiaba nada. Y así salí. Bastante bien. Escribo decentemente, sin faltas de ortografía, gracias a maestras como Elena, que te hacían repetir una carilla con la palabra que te habías equivocado. Soy artista plástica, te conozco de pintores y escultores, bastante de historia, aprendí un poco de química y en los programas de preguntas y respuestas, el 98% de las respuestas las sé, y además te hablo varios idiomas.¡Eh! ¡Tan mal no me fue!
Mira si estos nuevos estudian, qué nos depara el destino...
Por lo tanto hoy queremos, encontrar a la Prof. Casoward para decirle:¿viste conchuda que muy a pesar tuyo, terminé el secundario y me convertí en una persona de bien?
Quiero un cuaderno Rivadavia de hojas rayadas, para escribir cien veces, no debo ser un mal ejemplo.
Quiero seguir divagando y que me digan loca. No me avergüenzo ni me arrepiento.
Quiero un posgrado en Quejidos y Caras de Tujes. Es la carrera del mañana. Como el marketing.
Quiero un Shorsh o un símil. De a poco voy aceptando que no va a dejar a Aladina.
Quiero un Lago de Como para mí sola, y un pañuelo de seda italiana.
Quiero quererte más que nunca, y que nunca no llegue jamás.


domingo, 1 de marzo de 2015

Hoy soy Arjona.

No tengo nada de nada.
No tengo esencia ni fragancia.
Tengo los ojos como un río seco
y la mirada perdida en el horizonte.
No tengo raíces ni frutos.
No tengo razones ni miedos.
Tengo el alma dormida
y la soledad hecha un hueco.
Será que las horas del día no pasan.
Será que el viento se lleva la infancia.
Serán las agujas que pinchan mis sueños.
Serán hojas muertas cuando llegue el mañana.
No tengo nada de nada.
No tengo hambre ni sed de venganza.
Tengo un espacio vacío
y un cuerpo imperfecto.
No tengo ríos internos.
No tengo el fuego revuelto.
Tengo mucho frío y un duelo eterno.

 Elizabeth Dychter




sábado, 21 de febrero de 2015

Inocencia querida

Estamos necesitando quereres. Quereres de los buenos y de los no tan buenos también.
Quiero un encendedor de pasiones, o una cajita de fósforos para encender el fuego de tu amor, como diría Sandro 
Quiero un portaligas del tamaño de un mediomundo, porque las sirenas no tenemos piernas y las orcas tampoco.
Quiero un sinfín de brillantes amarillos, para llevar al infinito y más allá.
Quiero un perro con dos colas, para sentirme siempre bienvenida. Una cola larga para vestido de novia, y una corta para abanico, que estamos llegando a la menopausia.
Quiero una isla en el Caribe, con cuatrocientas palmeras y mil cocos, pero no quiero ningún Coco Silly, porque me cantaría la marcha peronista y se me acabaría la paz.
Quiero parecer más alta, más flaca, más linda y más inteligente, pero no a los ojos ajenos que no me importan, sino a los míos que son los que me ven en el espejo diariamente.
Sigo queriendo a George, aunque esté perdiendo las esperanzas de conseguirlo, anche ahora incorporamos a Richard Gere, Robert Downey Jr., a Stanley Tucci para ir bajando las expectativas, al plomero que vino el otro día, al colectivero del bondi 28 de Miami y por las dudas al repartidor de pizzas de la otra cuadra. A estas alturas no es cuestión de ser tan selectiva, no sea cosa que el tren se pase de estación.
Quiero un filtro nuevo para mi cafetera, porque el que tengo en el bocho está un poco roto y me sale borra por la boca. O lo que se dice, escupo a boca de jarro.
Quiero estar más muerta que viva, porque significaría que por lo menos habría hecho algo que me dejara en ese estado. Así como estamos, al pedo, no me sale ni hacerme la viva.
Quiero un colchón memory foam, dos plazas y media, para dejar estampada mi silueta por lo menos en algún lado. 
Quiero un patrocinante de estupideces, así me ganaría la vida de taquito.
Quiero la reformulación de la teoría de la relatividad, porque siendo todo tan relativo, me confundo un poco y a esta edad, no andamos como para decidir sin pensar.
Quiero que dejen de decirme que no parezco de casi 50, y acto seguido decirme "señora".
No quiero cumplir 50, porque me recuerda que hace diez años empecé a escribir mis memorias, y siguen siendo las mismas que en ése entonces. O sea, sigo siendo la misma boluda que a los 39, con la diferencia que ahora 50 me parecen mucho más que 40.
Quiero seguir mirándome en mi reflejo y descubrir que a pesar de los años, de las heridas, de los kilómetros recorridos, aún hay un atisbo de inocencia.


viernes, 13 de febrero de 2015

Hoy pintó el bajón

Se me está haciendo difícil escribir últimamente. No hay mucho de qué reírse.
Pero bueno, qué se le va a hacer...como decía mi viejo: ¿Qué vas a hacer?¿Te vas a ir?¿Y de qué vas a vivir? No sos la hija de Rockefeller...
Así, con éste ánimo, encaro hoy el blog.
Detesto el verano. En Capital,  en Chascomús, en Niza o en Miami. Sáquenme los bichitos esos asquerosos que se reproducen como tales, los días de calor y humedad, en las lámparas de mi casa.
Quiero vivir con 24 grados todo el año, como el aire acondicionado. Ni calor ni frío, y con poco consumo de energía. Porque si hay algo que no quiero consumir, es mi energía. No soy de esas que emanan una energía positiva todo el día...Más bien diría que soy todo lo contrario. ¿Pesimista se nace o se hace? Es como el huevo o la gallina, vaya a saber una qué vino primero.
¡Imaginate si tengo que consumir eso! No es cuestión de andar desperdiciando lo que a una le sobra, porque no vaya a ser que más adelante por esas cosas de Mandinga, me vuelva una persona positiva,¿y entonces qué hacemos? ¿De qué nos quejamos? No, no, no, no. No vamos a echar por la borda cuarenta y nueve años de mala onda, sólo porque un día te levantaste reflexiva y pensaste que hay gente que la pasa mucho peor que vos y vive sonriendo.
Quiero ser un ion y un anión, o un ánodo y un cátodo, ya que dicen que los polos opuestos se atraen, aún cuando confirmé que la teoría es incorrecta. Señores, lamento comunicarle que los polos opuestos no se atraen. Miren que lo intentamos, y lo intentamos, y nada. Obviamente es culpa del polo negativo (que vengo a ser yo). El positivo hizo lo que pudo, pero evidentemente esta batería se convirtió en una especie de puercoespín, anguila eléctrica, cactus sin flor o lisa y llanamente en, una jodida pila de mierda.
Ahora andamos buscando una lija que lime las asperezas.
Quiero una amoladora para el alma, un destornillador para ajustar las emociones, y un pico de loro para sacarme los clavos de encima.
Quiero un trago de cloruro de sodio para levantar los ánimos. Mucho dulce me provoca caries.
Quiero conseguir la ley del viajero compulsivo, con tratamiento de urgencia en las Islas del Caribe, goce de sueldo, vacaciones y aguinaldo.
Quiero ser parte del todo, aunque el todo sea mucho y el que mucho abarca al final no tiene nada.
Quiero Barcelona vista por los ojos de Daniel Sampere en la pluma de Ruiz Zafón.
Quiero Las Meninas de Velázquez en el pincel de Picasso.
Quiero las Islas Caymán para veranear, y para vivir, el cielo.
Quiero celeste para que me cueste, y un sinfín de eternidades a tu lado.



viernes, 6 de febrero de 2015

Say no more a la cheesecake

¡¡Sonno arribati a la Argentina!!
No sé por qué me pongo contenta en realidad. Si hay un lugar en el mundo en donde no quiero estar, es justamente en Buenos Aires.
Pero la vida es así.
Tras un mes en Miami Beach, volver a la realidad puede provocarte convulsiones. En el avión, deberían avisarte de los riesgos, como la FDA lo hace con los medicamentos.
Nombre del medicamento: Argentinol
Tratamiento: Se utiliza en casos de extrañitis aguda.
Posología y administración: Una vez al año.
Sobredosificación: Ante un caso de sobredosificación de Argentinol, concurra al sanatorio mental más cercano a su domicilio, exigiendo un lavado neuronal inmediatamente. Si no se efectúa en el transcurso de las 2 horas subsiguientes a la sobredosis, los efectos pueden ser irreversibles.
Efectos colaterales: Unineuronalidad, cara de orto permanente, constipación, pesimismo, necesidad imperiosa de escaparse. En un 40% de los casos observados, pueden aparecer síntomas de corrupción, mitomanía aguda y delirios de grandeza, más conocido como Kirchnerismis Pendular Unilateral.
Y acá tamos, nuevamente en el país que nos parió, despotricando como si no hubiésemos tenido vacaciones.
Miamilandia prometía más de lo que cumplía. Fuimos Soysolanosoytansola, y volvimos Soysola y punto.
Hacemos un mea culpa, y nos meaculpamos bastante. La paciencia no es nuestro fuerte. Y a la vejez viruela….que nunca entendí qué corno era ese paralelísmo pero me gusta decirlo.
Sí señores, hemos vuelto y somos millones! Soysolayo, mi sosyolaotroyo, y la soysolacreoparatodalavida.
Volvimos para quejarnos como siempre y a reclamar como de costumbre.
Culo vimos, culo quisimos. No por nada la ciudad es más conocida como Mármol. Para un lado el mar, para el otro el Mall (pronúnciese mol). Shopeamos, con el consecuente exceso de peso.
Playa, Mall, visita a amiga con cuatro niños cuatro, y a comer cheesecake se ha dicho!¡Que para algo sirva todo el pánico pre-viaje! Dale que dale al cheescake, común, con chocolate, con dulce de leche, con lima, con nueces pecan, con lo que quieras, con el también consecuente exceso de peso.
Pero no nos importa nada, porque en el país de la hamburguesa, el tuerto es rey…o la gorda no obesa es princesa…o algo así, qué se yo!
Hemos visto bellos anillos, hermosas mansiones, yates espectaculares. Éste es uno de los casos en que se hace un llamado a la solidaridad. Si alguien sabe si George se pudrió de la Aladina, que me avise. Ando necesitando uno de esos o algo similar. Clase 58/59/60/61/62/63/64 (nótese la amplitud) con ganas de tocar carne porcina de exportación, y la imperiosa necesidad de regalarme una casa en Coral Gables, Key Biscayne o Grand Caymán, con amarra y yate si es posible, el brillante amarillo de 330 mil dólares, fercho porque no sé manejar, una tarjeta black para mis nimiedades y por último y no menos importante, que pueda mantener la casa, el yate, el fercho, mis nimiedades y una cheescake todos los días.
Así que acá estamos…queriéndonos ir de nuevo, queriendo todo de nuevo, añorando la 30th Anniversary Chocolate Cheesecake. Ah! Y el Hepatalgina. Infaltable.



jueves, 22 de enero de 2015

Caribeando

Caribeando de 1,2,3,4,5,6 y7
Dado los acontecimientos recientes en Argentina, mi viaje ha pasado al olvido. Igual intentaré recrearlo aunque sea de la manera mas breve posible.

Uno pensaría que después de nueve vuelos transatlánticos y dos transcontinentales, mi pánico debería haberse curado, pero hete aquí que no.
Brote panicoso mediante, llegamos a Ezeiza a tomar el vuelo que nos llevaría a los brazos del amado...Morfeo.
Ya en el aeropuerto la paranoia se apoderó de nosotras y empezamos a mirar la cara de los demás pasajeros intentando adivinar si alguno era un terrorista.
Pero con dos miligramos y tres cuartos de droga en sangre, veíamos medio borroso y terminamos pensando, má si, si explota, explota.
Le rezamos al dios de la aeronáutica y del clima para que nos llevara sanas y salvas a la tierra prometida...el Aventura Mall.
Arribado el aparato de Da Vinci a la Florida, quisimos besar el suelo como el Papa Fran, pero nuestro ciático y el Rivotril no nos lo permitieron. Otra vez será. Igual cuando bajo del avión vuelvo a mi estado natural de ateísmo puro.
Domingo subimos al barco que nos llevaría al Paraíso con destinos varios, anche con la posibilidad de que alguno fuese el fondo del Mar Caribe.
Apenas embarcados nos topamos con una ambientación impresionista, de la época más oscura del Impresionismo, un tanto agobiante. Así que la fantasía de encontrar a Johnny Deep pasamos a la de suplicar no encontrar por ahí la oreja de Van Gogh o el bastón de Toulouse Lautrec.
Llegando al camarote, nos recibe Tri, nuestro asistente de cabina de la semana. Yes, decía, Tri, my name is Tri, como tres, y mostraba tres deditos. Casi le digo, qué hacé Tri Tri, como Minguito, pero me contuve.
Navegando.
Los Carnival Cruises, son el centro médico del Dr. Ravenna, pero al revés. Gracias a Dios y la Providencia, no había muchas flacas, con lo cuál yo pasé a estar dentro del grupo de las flacas, o para ser honestas, en el de las menos gordas. Ya eso, me hizo feliz por todo el resto del viaje.
A diferencia del crucero chic del año pasado, éste era la gras de la gras. Estirpe pura de de canadienses y yanquis de medio pelo para abajo. O para arriba, porque las mujeres tenían mucho cabello con peinados raros, y los hombres eran los Hell Angels con barbas largas sin la moto. Eso sí, todos tatuados sin distinción de sexo o edad. 
El único pelado del barco resultó ser Glen, nuestro mozo jamaiquino. La excepción a la regla. Quiero llevarme a Glen a casa. Me atendió, me cantó el feliz cumpleaños y me eligió la comida. Yo le decía, Glen, bring me a pollo, y él me respondía, poio no, you eat sopa de calabaza today! Y después te traía el menú entero. ¡Prueba, prueba, es good comida! Amo a Glen. Y también a los otros mozos, Danuel y Suastama (al que yo llamaba Sumatra, hasta que me puse los anteojos).
Puertos.
Primer puerto, Cozumel. Un guía chotísimo que no hablaba. Ruinas de San Gervasio, medio truchas, destiladero de tequila. Catando tequila a las 10 de la mañana, imaginarán como terminamos todos.
Y luego playa...linda...mmseee.
Segundo puerto, Belize.
Nos habían dicho que Belize era un sueño. Bueno, para nosotros fue una pesadilla. Llovía y los lugareños nos juraron que sólo era una pequeña shower de invierno, así que bookeamos para ir a hacer snorkel (él) y playa (yo) a una isla llamada Goff Caye.
Compramos un hermosísimo bolso típico en puerto y partimos a la aventura.
Durante los 40 minutos de viaje en pseudo barco semi techado, llovió como el diluvio final. Don't worry, ya va a parar nos decían. A esa altura la ropa, las toallas y todo lo demás estaba empapado. Hete aquí, que nuestro nuevísimo bolso bordado, no era a prueba de agua. En consecuencia, mi remera blanca, mis sandalias doradas, el iPhone, la toalla, mis manos y todo el piso del barco se tiñó de un bello color fucsia.
Llegamos a la "isla" que resultó ser un cacho de arena de 10x10, con una choza a modo de parador, en el medio de la nada misma. Si venía una ola digamos, un poquito más alta de los 30 cm, moríamos ahogados. Pero no nos ahogamos con la ola, sí con la lluvia. No creo que haga falta aclarar que puteamos desde que llegamos hasta que nos fuimos. Pasadas por agua y teñidas de fucsia.
Tercer puerto, Isla de Roatán. Primer regalo del cielo. Hermosa, recomendable para unas lindas vacaciones en familia, en grupo o en solitario. Hasta tenemos un video grabado para el psiquiatra, subidas a una silla voladora del Italpark, que nos llevaba a la playa. Valió la pena el vértigo.
Cuarto y último puerto, Grand Caymán. Ahhhhhh!! ¡Quiero ser millonaria y vivir ahí! Los departamentos sobre el mar salen entre 7 y 14 palos verdes. Las casitas más alejadas, nomás 350 lucas. Pero lo mejor de lo mejor, fue un diamante amarillo que de chusma entré a mirar, que salía arriba de los 300 mil dólares. Acá el lema del blog: culo veo, culo quiero. O quiero un culo que me lo compre.
La isla es perfecta. Sólo tenés que bancarte algún que otro huracán que arrasa con tutti, pero como hay guita para arreglar todo, listo el poio. No hay criminalidad, 100% alfabetización gratuita, salud para todos, y paraíso fiscal libre de impuestos. No es boluda CFK, que fue a asegurar su retiro jubilatorio ahí.
Prode: Cozumel 1, Belize 0. Roatán 7, Grand Caymán 10. 
Última noche en el barco, y todos bailando y chupando. Porque eso sí, el Carnival será grasa, pero es más divertido que Oktoberfest, y como si fuera poco, nos sentimos unas sílfides.
Y llegamos nuevamente a Rusolandia. Esto ya no es más territorio yanqui, es Moscú con playa.
Mi rutina habitual desde que desembarcamos, es, desayunar frugalmente, saludar a los vecinos del condo, que ya saben cómo me llamo,cruzar a la beach que los parió, bañarme y tomarme el 28 que me lleva directo al Aventura Mall. Y ahí zafarrancho!!¿Qué hacés si tu novio trabaja todo el día y hay un 70 % de descuento? Obvio.
Y así transcurren los días de Soysolapuntocom en ¡Mi a Mi chico!
Añorando mi Buenos Aires querido , si se me permite la ironía.





martes, 6 de enero de 2015

Cartita cortita a los Reyes

Sres.Reyes Magos:
Me he comportado como una señorita todo el año. A veces más señorita y otras un poco menos. De todos modos creo merecer que ustedes pasen por mi casa y me dejen en cada par de zapatos que tengo, algún regalito.
Tengo 48 pares, uno por cada año de vida. Los voy juntando porque no vaya a ser que venga Pepinucho Coliflor y no tenga qué ponerse. Además ya hemos constatado que los zapatos no hablan, ni tienen voluntad propia, así Pepinucho puede quedarse tranquilo.
(N de la R: Pepinucho Coliflor, famoso cuento de tortura infantil, inventado por mi madre para hacernos dormir, o mejor dicho llorar).
Así que con esta humilde misiva les pido:
1) A George Clooney sin la esposa.
2) Un par de binoculares.
3) Una casa en el Lago di Como para usar los binoculares de arriba y stalkear a George y señora.
4) Un certificado de insanía para que los carabinieri no puedan llevarme en cana.
5) Cuarenta pares de zapatos para asegurarme de llegar a los 88 con taco aguja.
6) Un broche de brillantes para cerrarme la boca y no comer.
7) Seis brazos de pulpo para complementar a los dos que poseo con gran similitud entre mi celulitis y las ventosas del molusco cefalópodo.
8) Un pasaje sin fecha de vuelta para recorrer el mundo con tranquilidad, entre tanta convulsión que hay.
9) Inteligencia para dejar de escribir pavadas, o en su defecto pavadas para no forzar mi inteligencia.
10) Una gran paciencia y bondad para no enojarme ante cada estupidez que oigo y digo.
Como ustedes verán señores Reyes, no pido demasiado.
Sin más me despido, rogándole a ustedes que al salir levanten la bosta de los camellos y la depositen en el correspondiente contenedor ubicado frente a mi edificio.
Saluda atte, Soysolapuntocom.


jueves, 1 de enero de 2015

Me lloro por no reír.

5..4..3..2..1..Feliz Año Nuevo!!
Y llegó nomás sin que nadie lo llame. El 2015 está aquí señoras y señores, para quedarse por doce meses. Ilusoriamente creemos que va a ser mejor que el que pasó, pero qui lo sait (o kilo de sal)?
Yo no, menos mis otros yos que están empezando a aparecer en este mismo instante.
¿Qué se les dio por venir justo ahora? Supongo que para socorrerme de la dominación dictatorial sobre el control remoto que tiene mi madre.
Mientras el mundo festeja que se les viene el porvenir de frente, de costado y de espaldas, nosotras ya hemos cenado un cacho de pollo con puré de calabaza, y estamos tranquilamente en la habitación del resort, mirando el programa favorito de Ña Rujele, que por supuesto es lo que hay que mirar.
No importa si a vos no te gusta, se mira y listo. ¿O qué te creés?¿Que por que vino un nuevo año las cosas cambian? Ya lo dijo el General, liberación o dependencia…a nosotras nos tocó la dependencia de servicio.
Así que aquí estamos, viendo TV5 MONDE, que yo llamaría TV5 MERDE. Como si hubiese tenido poco de franceses este año, tengo que pasar el último día con un señor de pelo blanco que tiene un programa tipo Sábados Circulares de Mancera, pero en franchute.
¡Nooo, no me tengan lástima! Ya nos la tenemos nosotras mismas. Me río por no llorar o me lloro por no reír.
Peor que yo la pasan los que están sentados en el set presenciando esa bizarrez de programa.
Estoy empezando a cuestionar seriamente la sanidad visual y cognitiva de mi señora madre.
Como no pienso siquiera intentar entender lo que dicen, me dedico a encontrar parecidos entre los asistentes a dicho cirque du déchets (basura) y los mediáticos locales.
Por ejemplo, el conductor, se parece a Cristiano Rattazzi . El mago que está por cortar en cuatro un palo, un palo, como leés, porque no le da el target para cortar una mina se parece a Marley con menos dientes. Y así, podría seguir y seguir, porque son cientos de pelotudos los que aparecen ahí. Y mi madre…sigue aferrada al control remoto como si fuese el último Alplax en el mundo.
Siendo ya el primer día del resto de nuestras vidas, pasaremos a lo importante que son los pedidos para los Reyes Magos que vienen el 6.
Queremos un control remoto para nosotras solas, en lo posible que venga con un televisor 42 pulgadas que hable en castellano o en su defecto inglés, con subtítulos. Francés no se acepta.
Queremos un colchón hotelero, o un hotelero que tenga su propio colchón para invitarnos a pasar la noche cómodas.
Queremos un ojo verde y el otro violeta, perche nos piacce.
Queremos el espíritu indomable de los bombos tehuelches para pedirle a la Pacha Mama que se apiade de nosotras.
Queremos el redondó del río donde hay mucha angostita para no olvidarnos nunca de Don Salomón y Doña Rosa, los vecinos de mis abuelos, y recordarlos siempre a todos con una sonrisa.
Queremos la lengua afilada del zeide y la bondad de la babe, aunque no fuese la combinación perfecta, porque era parte de lo que amabamos.
Queremos que Serrat nos componga una canción y nos la cante, y que Arjona quede mudo.
Queremos a George aunque él no nos quiera, porque eso es algo que si lo perdemos, se perderían todas las esperanzas.
Queremos subir un escalón más alto de lo que nos da el cuello, para ver el mundo que nos está vedado por la altura.
Queremos los sueños de Akira Kurosawa que son más agradables que los nuestros.
Queremos un cuadro de Monet, uno de Berni y una catedral donde colgarlos.
Queremos vivir una vida entera junto a tí, y perder la cabeza por tu amor.
Y por último y no menos importante, queremos, suplicamos, imploramos, que nuestra madre deje de ver estos programas pedorros.
Felisa me muero o Feliz Año Nuevo!!